Esta noche Protección Civil estatal se declaró en estado de alerta ante las fuertes lluvias que han caído en la mayor parte del territorio zacatecano y los problemas que se registran en por lo menos cuatro municipios.
El gobernador Miguel Alonso Reyes, desde Chicago, Illinois, se mantiene informado y girando instrucciones a las instancias correspondientes con respecto a las medidas que deben tomarse para atender las diversas contingencias.
Antonio de la Torre del Río, director de Protección Civil; Roberto Duran, subdirector del área, y Antonio Caldera, comandante de Bomberos, informaron sobre el establecimiento de diversas medidas en coordinación con autoridades municipales.
En la cabecera municipal de Noria de Ángeles el agua subió a más de metro y medio, provocando daños que aún se están evaluando. En el auditorio municipal se abrió un refugio temporal preventivo, para atender a posibles damnificados.
En el mismo municipio existe el riesgo de que dos bordos sufran colapso y afecten a cinco comunidades rurales en el área de Maravillas, por lo que se estableció un monitoreo permanente y se alertó a la población del rumbo.
En Río Grande, en la cabecera, el agua arrastró a un vehículo del servicio de taxis. Por fortuna se logró rescatar al chofer ileso. También se llevó un autobús de pasajeros que se encontraba estacionado, sin personas a bordo.
En las ciudades de Zacatecas y Guadalupe y la zona conurbada se han atendido llamados por encharcamientos en calles y avenidas, sin que se hayan registrado, por fortuna, hechos que lamentar hasta el momento.



