Los dulces son el postre favorito de los pequeños y en esta temporada se incrementa aún más el consumo de estos productos, lo cual requiere de una mayor atención de los padres de familia para evitar daños odontológicos.
Al tener al alcance una importante cantidad de golosinas es más común que los pequeños pasen una parte importante del día consumiéndolas.
Es necesario tomar medidas preventivas para evitar que las piezas dentales de los pequeños se vean afectadas, y la higiene bucal es un factor primordial, indicó Sergio Martínez de la Rosa, coordinador de Estomatología del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
“Si hacemos el barrido con el cepillado retirando los carbohidratos que contienen los dulces, sobre todo aquellos restos pegados entre las piezas dentarias, se evitarán problemas bucales”, dijo el especialista.
A veces resulta un mayor problema querer impedir que los niños prueben un dulce, pero lo importante es antes de que se vayan a la cama, los padres se aseguren de que se hayan cepillado los dientes.
“Es importante considerar la aplicación de flúor, acudir con el dentista o comprar un pasta que contenga fluoruro. Éstas son las principales acciones que se deben tomar en cuenta para evitar que luego por el alto consumo se generen daños”, agregó Martínez de la Rosa.
La educación empieza por los padres de familia, pues si heredan el hábito de tener una higiene bucal adecuada, será más fácil evitar daños en las piezas dentales.
La técnica más sencilla y universal es ésta: los dientes de arriba se cepillan hacia abajo y los de abajo hacia arriba, mientras que las muelas se limpian con un movimiento circular. Hacerlo juntos padre e hijo facilita aún más el aprendizaje.
Si no se realizan estas acciones, los carbohidratos que contienen los dulces se pegan al esmalte del diente y se empiezan a perder sus propiedades. Mientras permanecen allí penetran, destruyen el esmalte y forman cavidades que generan la caries.
El aseo bucal constante y adecuado es la prevención que se pueden realizar para con ello evitar las caries, problema más común de salud bucal a nivel mundial, mismo que al complicarse generará además de daño a la salud, también a los bolsillos.
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