México ha cumplido en la construcción de instituciones en materia de transparencia y rendición de cuentas, sin embargo los resultados no han sido los esperados, en particular en el combate a la corrupción, un cáncer político, económico y social que ha crecido del año 2000 a la fecha, con un costo de 32 mil millones de pesos en 2010.
Este fue el planteamiento de Mauricio Merino Huerta, académico y especialista en el tema, durante su conferencia magistral ‘Avances en materia de transparencia y rendición de cuentas en México’, impartida en el marco del segundo aniversario de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública del estado de Zacatecas.
La paradoja, puntualizó el doctor en Ciencia Política por la Universidad Complutense de Madrid, es que el país durante el siglo XXI ha creado y consolidado “muy buenas instituciones” como la Auditoría Superior de la Federación (ASF), el Consejo Nacional para la Evaluación de la Política Social (Ceneval), la Secretaría de la Función Pública y el Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos (IFAI), entre otras.
No obstante, la percepción y los datos de organismos internacionales y nacionales arrojan que la corrupción va a la alza, mientras la transparencia “va para atrás”.

¿Qué ha fallado?, preguntó Merino Huerta ante un abarrotado auditorio del Museo de Arte Abstracto Manuel Felguérez.
Su respuesta, a manera de hipótesis, es que todas las instituciones encargadas de la transparencia y rendición de cuentas actúan de manera fragmentada entre sí, por lo cual es necesaria la creación de un Sistema Nacional de Fiscalización.
En la conferencia magistral estuvieron Jaime Cervantes Durán, presidente de la Comisión Estatal de Acceso a la Información Pública (Ceaip), así como los comisionados Raquel Velasco Macías y José Antonio de la Torre Dueñas.
En entredicho, la democracia
Mauricio Merino, profesor-investigador en el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) y miembro del Consejo General del Instituto Federal Electoral (IFE) de 1996 a 2003, estableció que el incremento de la corrupción en México tiene una expresión de rechazo hacia la democracia, pese a que hoy el clima es de pluralidad y a que ahora es más complejo actuar unilateralmente desde la esfera del poder.
El control de la corrupción, según la Worldwide Governance Indicators para México, con datos del Banco Mundial, se ubicaba en 2000 en 50.7 por ciento, 48.3 por ciento en 2005 y bajó a 44.5 por ciento en 2010.
“La cosa empeoró y ha tenido efectos en la propia democracia, no solo en términos políticos, ya que la corrupción no es una abstracción, sino está encarnada entre quienes la llevan a la práctica”, expresó.
Para la mayoría de los mexicanos, conforme a indicadores de Latinobarómetro, la democracia, además de no resolver cuestiones prácticas, ha propiciado más corrupción. Así, para 48.7 por ciento de los ciudadanos la democracia es aún preferible, no así para 10.4 por ciento que opta por un gobierno autoritario y, lo más preocupante, dijo el conferencista, a 32.7 por ciento le da lo mismo.
La corrupción, agregó, está siempre de manera sistematizada entre los primeros 5 problemas del país. El dinero público no se usa de manera adecuada, se corrompe y se echa a perder, resumió.
Merino Huerta reforzó su planteamiento inicial: las instituciones en materia de transparencia y rendición de cuentas se crearon de manera desarticulada, fragmentadas.
Planteó que es necesario un sistema de archivos que produzca información, no “un lugar donde se guarden papeles”; mejorar la información pública y el acceso a la rendición de cuentas; mecanismos de asignación presupuestal; establecer con claridad en qué se utiliza el gasto; mejorar la contabilidad; monitoreo y evaluación sobre el gasto público y mayor eficacia en la fiscalización.

En su intervención, el presidente de la Ceaip, Jaime Cervantes Durán, señaló que el cambio de poderes en los 58 municipios del estado “abrió la caja de Pandora” al darse a conocer una serie de irregularidades en obras públicas, licitaciones y endeudamientos, hecho que pone de manifiesto que muchos gobernantes no entienden que la transparencia es básica para buenos gobiernos.
Cuestionó el que, de manera superficial, los alcaldes crean que la Ceaip es un organismo secundario, cuando es una instancia trascendente que tiene “la alta responsabilidad no de pedir, sino de exigir a los representantes de los poderes y a los sujetos obligados respeto a la Ley de Transparencia”.
Criticó los altos salarios de los funcionarios públicos estatales, mientras 50 por ciento de los habitantes de la entidad se encuentran en condiciones de pobreza o pobreza extrema.
Los servidores, dijo el comisionado presidente, deben vivir de manera modesta, y remató: “Los zacatecanos no somos súbditos, sino ciudadanos dignos”.
Combate a corrupción, fundamental para Miguel Alonso: Huizar
El secretario de la Función Pública, Guillermo Huizar Carranza, reiteró que son devastadores los efectos de la corrupción y afirmó que el combate a estas prácticas es un tema fundamental para el gobernador Miguel Alonso Reyes.
Dijo que el actual gobierno estatal no se ha quedado cruzado de brazos, aunque aceptó que los resultados no han sido los esperados, y calificó de “caprichoso” el índice sobre la percepción de corrupción.
Guillermo Huizar destacó las nuevas leyes de transparencia y de la administración pública impulsadas por Miguel Alonso, e indicó que hay avances importantes, para lo cual recurrió a datos “duros y verificables”.
La página de transparencia del gobierno estatal en Internet ha recibido 220 mil visitas, un promedio de 350 diarias; del total, en 3.177 casos se solicitó información vía Infomex, y fueron atendidos 99.7 por ciento. Al no quedar satisfechos los ciudadanos, 110 interpusieron recursos ante la Ceaip.
De las quejas interpuestas, añadió Huizar Carranza, 68 resultaron a favor del Poder Ejecutivo, es decir, se cumplió con la petición de información, y 37 en contra, cuyo mandato de la ceaip ya se acató.
“En Zacatecas, la transparencia va avanzando; faltan 3 años para cristalizar el esfuerzo del gobierno de Miguel Alonso, que abone a una mejor rendición de cuentas”, concluyó el secretario de la Función Pública.
A la conferencia acudieron también la presidenta de la Mesa Directiva de la 61 Legislatura estatal, María Guadalupe Medina Padilla; el alcalde de Zacatecas, Carlos Peña Badillo; el diputado Cliserio del Real, presidente de la Comisión de Transparencia del Congreso local, y el director del Instituto Zacatecano de Cultura, Gustavo Salinas, entre otros.
FOTOS: OSVALDO MARTÍNEZ Y CORTESÍA




