En la conmemoración del 40 aniversario del rescate y apertura del Ex Templo de San Agustín, se llevó a cabo una mesa de conferencias en la que la arquitecta Raquel Toribio Rivas habló a de la historia de este emblemático recinto de Zacatecas.
Este espacio que ha albergado importantes exposiciones artísticas además de ser sede de importantes eventos culturales fue construido por la orden religiosa de los agustinos, la cual llegó a la ciudad de Zacatecas hacia 1575.
“Durante la segunda mitad del siglo XIX su fachada fue destruida por la Sociedad Presbiteriana, nueva propietaria del inmueble, por no representar concepto alguno del culto evangélico”, comentó la ponente.
Al paso de los años, el templo funcionó como vecindad y estacionamiento, hasta que en 1948 comenzaron las labores de rescate, las cuales se realizaron esporádicamente hasta 1969.
En ese año, un conjunto arquitectónico y los elementos barrocos de la fachada fueron restaurados bajo el proyecto del maestro Federico Sescosse, quien gracias a su trabajo y sus gestiones, hizo posible habilitar este importante edificio como un recito artístico por excelencia.
Raúl Toledo Farías, director del museo Pedro Coronel, señaló que Federico Sescosse, Eugenio del Hoyo, Genaro Borrego Suárez y José Manuel Enciso González, entre otros zacatecanos, lucharon por conservar la fisonomía de la capital del estado y la de este edificio.
Asimismo, habló sobre algunos aspectos del edificio, como la fachada lateral derecha, que muestra una exquisita belleza y donde se narra la conversión de San Agustín, así como de la fachada principal que fue demolida durante los conflictos Estado-Iglesia en la época de Reforma.
Por su parte, Víctor Carreón, secretario técnico del Instituto Zacatecano de Cultura (IZC), dijo que “este recinto, sin duda alguna, se ha convertido en un espacio que ha sido referente importante para la cultura de nuestro estado”.
Finalmente, aseguró que es importante “que los zacatecanos recordemos este importante día, pues gracias a aquellas personas que decidieron rescatar éste y otros espacios históricos, hoy podemos disfrutar de ellos, y sobre todo de sentirnos orgullosos”.
FOTO: CORTESÍA




