En recorrido por colonias La Martinica, Villa Fontana y el Mezquital, así como la comunidad de Zóquite, Jorge Álvarez Máynez afirmó que como alcalde consultará a mitad de su gobierno “si debemos continuar o irnos a nuestra casa; la gente merece tener el poder de evaluar a sus gobernantes y terminar con los malos gobiernos”.
Afirmó que como diputado lo propuso en la Legislatura y que los priístas la calificaron de “mafufada”, con la soberbia y prepotencia que les caracteriza.
Señaló que lo que detuvo su iniciativa fue “el miedo que le tienen a la evaluación ciudadana; saben que si le preguntamos a la gente sobre su desempeño, muchos tendrán que hacer maletas y despedirse de sus privilegios”, dijo.
“Por eso yo me comprometo a que desde el municipio pongamos el ejemplo; que a la mitad del camino le preguntemos a la gente de Guadalupe si debemos continuar en nuestra responsabilidad y si nuestros resultados nos avalan”, agregó.
Explicó que la política social de su gobierno abandonará el esquema corporativo y clientelar, “que reparte despensas y cemento con fines electoreros”, para pasar a un esquema de derechos “en el que garanticemos que la gente tenga acceso a programas sociales cuando lo merecen y realmente lo necesitan”, expresó.
Promete licitaciones justas
En Zóquite sostuvo que la obra de su gobierno dejará de beneficiar sólo a unas cuantas constructoras y que por eso no ha aceptado en campaña “ayudas que luego salen muy caras”, al explicar que “preferimos una campaña austera y de tierra que venderle el alma al diablo”, enfatizó.
FOTOS: CORTESÍA
Compromete Álvarez Máynez someterse a revocación de mandato
En recorrido por colonias La Martinica, Villa Fontana y el Mezquital, así como la comunidad de Zóquite, Jorge Álvarez Máynez afirmó que como alcalde consultará a mitad de su gobierno “si debemos continuar o irnos a nuestra casa; la gente merece tener el poder de evaluar a sus gobernantes y terminar con los malos gobiernos”.
Afirmó que como diputado lo propuso en la Legislatura y que los priístas la calificaron de “mafufada”, con la soberbia y prepotencia que les caracteriza.
Señaló que lo que detuvo su iniciativa fue “el miedo que le tienen a la evaluación ciudadana; saben que si le preguntamos a la gente sobre su desempeño, muchos tendrán que hacer maletas y despedirse de sus privilegios”, dijo.
“Por eso yo me comprometo a que desde el municipio pongamos el ejemplo; que a la mitad del camino le preguntemos a la gente de Guadalupe si debemos continuar en nuestra responsabilidad y si nuestros resultados nos avalan”, agregó.
Explicó que la política social de su gobierno abandonará el esquema corporativo y clientelar, “que reparte despensas y cemento con fines electoreros”, para pasar a un esquema de derechos “en el que garanticemos que la gente tenga acceso a programas sociales cuando lo merecen y realmente lo necesitan”, expresó.
Promete licitaciones justas
En Zóquite sostuvo que la obra de su gobierno dejará de beneficiar sólo a unas cuantas constructoras y que por eso no ha aceptado en campaña “ayudas que luego salen muy caras”, al explicar que “preferimos una campaña austera y de tierra que venderle el alma al diablo”, enfatizó.