A raíz de la lluvia de los pasados meses, que arrastró escombros, arena y basura, se fue tapando la bovedilla que se encuentra en la intersección de las calles Fernando Villalpando y la Mártires de Chicago, por lo que la presión del agua levantó la tapadera que la cubre.
La bóveda es muy antigua y tiene un diámetro de 50 por 50 centímetros, que con el paso del tiempo se ha vuelto insuficiente por la gran cantidad de gente que vive en esta zona, explicó Germán Contreras Santoyo, secretario de Servicios Públicos de la Presidencia Municipal de Zacatecas.

Contreras Santoyo mencionó que “la lluvia se lleva a las alcantarillas toda la basura y esto provoca que se taponen las coladeras”; por ello, “la bóveda se saturó tapando el pozo de visita que está afuera del Oxxo”.
A partir de ahí el tubo que va a la alcantarilla del Congreso, que tiene un ancho de 10 metros y una sección libre de 50 por 20 centímetros, se redujo en comparación con la que corre desde arriba.
Se espera que para antes del jueves la Junta Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado de Zacatecas (Jiapaz) colabore con un camión Vactor, el cual absorberá y limpiará el colector general, para sacar toda la tierra de la bóveda que en longitud no presenta daños.
Como una pronta solución, se tapará la “rejilla tragalluvia” que se encuentra en la intersección de la calle Félix U. Gómez y Mártires de Chicago, para evitar más daños.
Para el miércoles se espera que ya esté colocado por completo el adoquín que se retiró para dichos trabajos.
El funcionario destacó la importancia de atender esta situación, además como prevención, porque “si no se atiende, el agua por naturaleza buscará salida, una de ellas podrían ser las cimentaciones de los edificios contiguos”.

FOTOS: CORTESÍA




