La unidad se encontraba con las puertas abiertas y las llaves puestas en el interruptor, por lo que es posible que los ocupantes se hayan dado a la fuga poco antes de la llegada de los integrantes del ejército, Guardia Nacional y Policía Estatal quienes realizaban recorridos de vigilancia.
Al revisar la unidad, que estaba en un camino de terracería, detectaron que en los asientos delanteros de la camioneta había 15 fusiles de asalto, 39 cargadores, 780 cartuchos, un chaleco táctico y 2 placas balísticas.
La camioneta abandonada y el material bélico asegurados fueron puestos a disposición del Ministerio Público de la Federación.





