Con amenazas de lluvia, un emotivo homenaje luctuoso al juez de callejón Pedro Vega y expectativa por mirar al colombiano Luis Bolívar se realizó la tercera corrida de la Feria Nacional de Zacatecas (Fenaza) 2015.
Los restos del homenajeado dieron la vuelta al ruedo de la Monumental Zacatecas acompañado de sus seres queridos. Cosas de la vida, hace apenas 8 días estuvo presente en el que era su puesto de trabajo desde hace 8 años, y el jueves pasado solo se nos adelantó.
Con su primero de nombre Dentista, de la ganadería de La Venta de Romero y peso de 507 kilos, Bolívar fue desmayando bien las manos para efectuar la Verónica, inició con la derecha no logrando conectarse con su enemigo.
Tuvo destellos de buen toreo en una faena breve y un espadazo defectuoso pero efectivo, por lo que se escucharon pitidos en los tendidos.
Cambió la actitud con su segundo, Raya Real de 467 kilos, de la misma ganadería, con el que comenzó con un quite por chicuelinas, queriendo agradar en los tendidos.
En los medios realizó un péndulo de excelente atributo. El toro tenía trapío y conectó con el público, y supo entender las embestidas de Raya Real. Sin embargo el diestro centroamericano colocó un pésimo espadazo, aunque de efectos mortales.
En resumen, entre azul y buenas noches con el colombiano Luis Bolívar. Al menos el público de Zacatecas lo pensará 2 veces para pagar y ver a este diestro.
“El Cejas” agradó a su público
Arturo Macías, llamado el hidrocálido más zacatecano, estuvo en su mismo papel de siempre, ganas de agradar al público de la Monumental y de todas las plazas.
Con Inolvidable, de la ganadería de San Isidro, “El Cejas” se metió en los terrenos del toro que buscaba las piernas de Macías, valentía que el respetable le reconoció.
Hizo gala de buen torero, lidiando y con las ganas de agradar. Un espadazo en todo lo alto, un tanto cruzada, suficiente para que el toro cayera.
Segundo de Macías y quinto de la tarde fue Ojos Moros, de 495 kilos en carne.
El matador hizo Verónicas hincado derrochando valor que quedó esparcido por el húmedo ruedo. Siguió con tanda de derechazos, pisando terrenos escabrosos y peligrosos a un toro que tenía embestidas descompuestas.
Hacía desplantes que parecían un suicido, pero Macías no abandonaba su intento por agradar y transmitir emoción a la gente que pagó por verlo torear.
Tuvo un espadazo atravesado pero de efectos fulminantes.
Sergio Flores hizo lo suyo
Con su primero de la tarde de nombre Aroma, 471 kilos y embestidas poco claras, el ganador del Escapulario de Plata el domingo 6 de septiembre dio algunos capotazos de tanteo y ligero puyazo trasero.
Inició su faena por la derecha, rematando con el martinete; el burel también buscaba los muslos del tlascalteca, Aroma embestía con la cabeza arriba. El torero hizo un pinchazo hondo y tuvo que insistir.
Una faena un tanto similar tuvo con su segundo. Los toros en general fueron con mucho trapío, entrados en carnes y muy peligrosos, a los cuales había que entenderles y meterse en sus terrenos.






