La desaparición del avión de Malaysia Airlines, el pasado sábado, ha desatado una serie de hipótesis que intentan explicar la extraña desaparición del Boeing 777-200.
En un primer momento, las autoridades creían que se trataba de un accidente, pero a lo largo de 5 días del trágico accidente han surgido otras conjeturas como un posible secuestro o atentado terrorista.
La incógnita se vuelve más palpable porque aún se desconoce el lugar exacto en el que desapareció la aeronave que realizaba la ruta Kuala-Lumpur-Pekín.
Los especialistas en aeronáutica han señalado que el avión desapareció en el mar de China Meridional, aunque la búsqueda se amplió hasta el Estrecho de Malaca, entre Indonesia y Malasia.
La Fuerza Aérea de Malasia detectó la última ubicación del vuelo MH370 tripulado por 239 personas, sobre una diminuta isla del estrecho de Malaca, a cientos de kilómetros del curso habitual de un vuelo con destino a Pekín.
Numerosos equipos de búsqueda y rescate de una veintena de países se unieron a las tareas de localización y rescate, especialmente en aguas del Golfo de Tailandia, al sur del litoral de Vietnam.
La pregunta sigue en el aire: ¿Dónde está el avión que volaba a una altitud de 10.700 metros y cuyos pilotos no habían reportado ningún problema?
Las primeras horas de conocerse la noticia de la desaparición del avión, autoridades de Vietnam aseguraron que aviones de la Fuerza Aérea de su país descubrieron dos grandes manchas de gasolina, que posiblemente provenían del avión.
Otros especialistas creen que la incapacidad de las autoridades de hallar resto alguno del avión indica que es probable que el avión se haya desintegrado a una altura de 35 mil pies, teoría que el Pentágono ha desechado porque no se ha detectado indicios de explosión en la zona que sobrevolaba el avión.
De igual forma es poco probable que la nave se haya estrellado contra el mar, ya que los equipos de búsqueda habrían encontrado los restos, ha advertido personal del Pentagono.
Sin embargo, el avión tuvo que haber dado un giro de 180 grados ya que los controladores aéreos perdieron contacto a las 1:30 horas, apenas una hora después del despegue.
Los radares que rastreaban la señal del avión dejan ver que podría haber intentado dar la vuelta cuando se dirigía de Kuala Lumpur a Pekín, según ha señalado el Ejército de Malasia.
Celulares aun tenían señal según familiares
El halo de misterio se amplía cuando familiares de los pasajeros intentaron establecer contacto mediante los teléfonos celulares mismos que aún detectaban señal pero nunca fueron contestados.
Familiares de los desparecidos aseguraron que los móviles de sus seres queridos daban señal muchas horas después de que el avión se perdiera e incluso los vieron «conectados» a un servicio chino de mensajería instantánea llamado QQ.
Sin embargo, analistas han declarado que el hecho de que suenen al marcar estos números no significa que tengan señal o que los aparatos aún funcionen, sino que el sistema del proveedor de telefonía celular está tomándose su tiempo para tratar de establecer la comunicación y envía una serie de tonos para que quien haya marcado no cuelgue durante la espera.
Reportan robo de identidades
A la suma de enigmas se suma la usurpación de personalidad de 2 tripulantes, ya que viajaron con pasaportes robados, según confirmó la Interpol.
Se trata de 2 pasaportes robados en Tailandia en 2013 y 2012, que pertenecen al italiano Luigi Maraldi y el austríaco Christian Kozel, y ninguno de los 2 se encontraba en Malasia el pasado sábado.
La Interpol reveló la identidad de los 2 pasajeros y continúa la investigación para obtener más información que ayude a esclarecer si la desaparición del avión malasio se trató de un atentado terrorista.
Los pasajeros con pasaporte robado son Pouria Nour Mohammadi, de 18 años, y Delavar Seyed Mohammad Reza, de 29, de nacionalidad iraní.
Hay muchas incógnitas que quedan por esclarecer, que hasta ahora nadie ha podido explicar. Mientras tanto, continúa la búsqueda del avión por cielo, mar y tierra.
FOTO: CORTESÍA




