ZACATECAS.- Como parte de la dinámica implementada por el Instituto Zacatecano de Cultura (IZC) ‘Ramón López Velarde’ de establecer encuentros entre escritores, la poeta y narradora zacatecana, Amparo Dávila ofreció conferencia de prensa.
Acompañada de Gustavo Salinas Iñiguez, director general del IZC; su hija Luisa Jaina Coronel Dávila; así como de Dulce Muñoz y Adolfo González, encargados del Programa Salas de Lectura del IZC, Amparo Dávila compartió una retrospectiva sobre su trayectoria como escritora.
Habló de su obra poética más reciente, su relación literaria con escritores, temas y móviles de sus textos contenidos en los libros ‘Música concreta’ y ‘Tiempo destrozado’.
Nacida en Pinos, Zacatecas, Amparo Dávila creció en la ciudad de México, donde desarrolló su vocación y oficio por las letras, donde, más allá de resaltar motivos locales, hace un recuento de temas influenciados por los modernistas europeos a través de tópicos como la soledad, el silencio, la melancolía, la desventura y el amor mediante su narrativa y poesía, mismas que en 1977 le otorgaron el Premio Xavier Villaurrutia.
Acerca de su más reciente publicación bibliográfica ‘Poesía reunida’, la escritora zacatecana expuso ante los medios que “éste fue escrito simultáneamente con algunas prosas”, y su carácter temporal, como muchos lo han creído, advierte tiempos pasados en los que hace un recuento sobre su poética.

Relata sobre su amistad con Julio Cortázar
Amparo Dávila, reconocida internacionalmente como una de las mejores escritoras mexicanas de los últimos lustros, dijo haber forjado “una entrañable amistad con Julio Cortázar y su esposa Aurora”, con quienes visitó la capital francesa; además de haber conversado con ellos sobre jazz, literatura y gatos, animales predilectos de ambos escritores.
Respecto a la temática de sus textos, Dávila comentó que en su obra completa hay una constante en abordar la vida, muerte, ausencia, noche y en la que muy pocas veces se habla de la alegría, a lo que también añadió que cada uno de sus cuentos y poemas “son como un universo muy especial y cada uno tiene su finalidad”.
Mencionó que sus lecturas actuales van desde un periódico hasta poesía, pero que el texto que le ha acompañado desde niña es ‘El cantar de los cantares’, mismo que influenció su primer libro, titulado ‘Salmos bajo la luna’, escrito en 1950 y que le fue otorgado el carácter de “la obra más bella que se ha escrito y se podrá escribir”.

Comentó sobre los procesos que lleva a cabo como escritora, mencionando que de manera manuscrita transcribe sus obras en máquina de escribir, pues alude que “la tecnología sólo le hace sufrir”, misma que ella constató a través de sus palabras finales durante la charla con los medios: “no siento que el tiempo se me esté yendo…”.
Luisa Coronel Dávila, fue interrogada sobre su sentir respecto a sus padres y sus influencias y respondió que a pesar de no dedicarse a la literatura, como su madre, o a la pintura, como su padre, disfruta del arte y de ambos heredó la sensibilidad artística, tanto en los colores como en las letras.
FOTOS: CORTESÍA




