Habitantes de Concepción del Oro siguen padeciendo hundimientos, daños en sus viviendas y a su salud debido a las detonaciones subterráneas de la mina de cobre ubicada en el municipio.
Representantes de las familias de la colonia Bella Vista acudieron a la sala de juntas de la Secretaría General de Gobierno para pedir ayuda a Francisco Escobedo Villegas y que el problema que enfrentan por los trabajos de la empresa canadiense Aranzazú Holding se resuelva a la brevedad.
“No los vamos a dejar solos”, dijo el secretario, quien refrendó la disposición del Gobierno del Estado y del mandatario Miguel Alonso Reyes para apoyarlos.
Comentó que se buscará una solución de manera responsable y equilibrada, pero sobre todo, en estricto apego a la legalidad.
En el encuentro dijo a los afectados que Miguel Alonso tiene interés en que la problemática planteada se resuelva a la brevedad posible, por lo que se abordarán todos los temas que los habitantes han expuesto.
Anunció que el próximo miércoles se llevará a cabo una reunión en Concepción del Oro, con la finalidad de dar a conocer el resultado del estudio que se realizó en algunas viviendas afectadas.
Los estudios continuarán para determinar con exactitud los daños que pudieran existir en las casas, y se pedirá a los Servicios de Salud de Zacatecas que realicen también los necesarios a los habitantes de esa población.
También se verificarán los hundimientos que han sido detectados y se revisará la distancia que debe guardar el polvorín.
Escobedo Villegas dijo que se establecerá un diálogo respetuoso y responsable para resolver la situación que se ha presentado, teniendo como único límite lo que establece la ley.
Añadió que continuarán las pláticas y los acercamientos, cuantas veces sea necesario, pues es compromiso y obligación del gobierno.
Las inconformidades datan de tiempo atrás. El 25 de diciembre de 2012, habitantes de la cabecera municipal tomaron el acceso de la mina, pues las explosiones habían provocado fisuras en viviendas de las colonias Cabrestante, Bellavista y Las Lajas.
FOTOS: CORTESÍA




