Las reliquias del beato Juan Pablo II fueron despedidas de Zacatecas sin importar el frío, ni la oscuridad de la madrugada.
Ahora, las preciadas pertenencias del también conocido “Peregrino de la Paz” fueron entregadas a la Diócesis de Aguascalientes, donde serán veneradas por los fieles católicos de esa entidad.
Las pertenencias, la sangre y la figura del Papa fueron honradas en Zacatecas este miércoles 7 a las 5 de la mañana en la Catedral Basílica, donde se ofició la última misa en su honor.
45 minutos después, las reliquias de Juan Pablo II realizaron un último recorrido por las avenidas Hidalgo, Aldama y López Velarde, en ese momento inició su partida rumbo a Aguascalientes
La despedida fue nostálgica, sin embargo su estancia fue gratificante para miles de zacatecanos, quienes pudieron observar de cerca, tocar y besar la figura del Papa Viajero.
“Es increíble la sensación que transmite estar cerca aunque sea de la figura del Papa”, decían algunos fieles; otros publicaban en las redes sociales lo gratificante que era estar cerca de “El Papa viajero”.
El contingente que trasladaba las reliquias de Juan Pablo II se detuvo por unos instantes en el monumento a López Velarde, ubicado frente a la Unidad Académica de Física, donde se le dio el emotivo adiós.
Más tarde, la urna de cristal del Papa Peregrino de la Paz pasó por las parroquias de los municipios de Trancoso, Ojocaliente y en Luis Moya, Zacatecas, para continuar su recorrido hacia Aguascalientes, donde también miles de católicos ya lo esperaban para demostrarle su fe y su amor.




