Totalmente en desacuerdo con el aborto legal, se pronunció el obispo de la Diócesis de Zacatecas, Sigifredo Noriega Barceló, ya que no es una solución, sino “es añadir más violencia a la violencia que estamos viviendo”.
Reconoció que se vive en una sociedad plural, en la que hay gente que piensa diferente y es respetable, pero como Iglesia, también pidió respeto.
Dijo que es un tema a debate, pero hay que poner argumentos, y consideró que los que se han expresado a favor del aborto legal no son sólidos.
“Nadie tiene el derecho al aborto, porque estás matando a una persona, le estás quitando el derecho a la vida a una persona”, expresó Noriega Barceló.
Consideró que incluso el aborto por violación no es aceptable, ya que la vida es vida, haya sido como haya sido engendrada, y lo que se debe de hacer es buscar otras formas para sanar, prevenir o acompañar a gente que ha sufrido una violación y que necesita ayuda.
“Yo creo que hay que buscar soluciones de vida, no de muerte”, expresó el obispo.
Respecto a la exigencia de las feministas para que la Iglesia no se inmiscuya en la decisiones del estado, dijo que ésta no tiene nada que ver, sino que es un asunto humano y de sentido común.
“El sentido común es la vida, el aborto es matar a un ser humano; eso no es religioso, es científico”, expresó Noriega Barceló, quien indicó que la vida empieza en la concepción.
Llamó a que las decisiones que tomen los legisladores a este respecto sean pensando en la gente y el beneficio de la sociedad, no siguiendo una agenda política.
Indicó que en Zacatecas 7 de cada 10 personas no aprueban el aborto legal, por lo que cuestionó a quien estaría representando una legislatura que lo aprobara.
Sobre el hecho de que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) exhorta a los países a respetar el derecho humano al aborto, Sigifredo Noriega enfatizó que no se trata de un derecho humano.
“Nadie tiene derecho de matar a una persona”, dijo, y sentenció que las Naciones Unidas no pueden imponer nada, pues las personas son libres de aceptarlo o no.
Destacó que hay que clarificar el lenguaje, en el sentido de que el aborto es muerte y no significa interrumpir el embarazo, porque eso significaría que va a seguir, pero en este caso no es así, “Nadie tiene derecho de matar a otra persona”, enfatizó.




