Migrantes centroamericanos fueron dejados a su suerte por el sujeto que les había prometido cruzar la frontera y llevarlos ilegalmente hasta Estados Unidos, para lo cual les cobró, pero en lugar de cumplirles los abandonó en el entronque Río Grande, Zacatecas-Cuencamé.
A un costado de la carretera, entre algunos arbustos, se acostaron uno junto al otro para darse algo de calor y pasar la fría noche, antes de que acudieran en su ayuda personal del Instituto Nacional de Migración (INM).
Los guatemaltecos esperaban llegar hasta Estados Unidos y habían dado el dinero con el que contaban a la persona que los abandonó, además que temían por su seguridad, lo que los motivó a que decidieran solicitar auxilio para regresar a su país.
En camionetas fueron trasladados a la estación migratoria del INM en Zacatecas, donde se les dio comida y alojamiento mientras se realizan los trámites para el retorno a Guatemala.
En otras ocasiones han sido detectados en Zacatecas migrantes centroamericanos que viajan en autobuses o camiones de carga, pero no había sido abandonado un grupo tan numeroso en un sitio desolado.




