A poco más de un año de su entrada en vigor, la Norma Oficial Mexicana NOM-037, que regula el teletrabajo en México, enfrenta su primer gran examen: ¿realmente se está cumpliendo? ¿Y cuál ha sido su impacto en trabajadores y empresas? Por ello el abogado Luis Diez de Bonilla nos ayuda a responder.
Una norma con buenas intenciones
La NOM-037 fue publicada por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) en junio de 2023 y entró en vigor oficialmente en diciembre del mismo año. Su objetivo es claro: garantizar condiciones seguras y saludables para quienes realizan sus labores desde casa. “La norma establece lineamientos como la obligación del empleador de verificar las condiciones del lugar de trabajo remoto, capacitar a los trabajadores, proporcionar sillas ergonómicas y garantizar pausas activas. Esta norma representa un avance en la protección del trabajador a distancia, un modelo laboral que llegó para quedarse” afirma el abogado Luis Diez de Bonilla.
En la práctica, el cumplimiento ha sido desigual. Un estudio de la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) publicado en abril de 2025 revela que solo 46% de las empresas encuestadas han implementado completamente las disposiciones de la NOM-037. El resto ha optado por ajustes parciales o, en algunos casos, por ignorarla por completo.
“Hay un desconocimiento importante en las PYMES, que representan más del 70% del empleo en México. Muchas no tienen recursos ni asesoría para adaptar sus procesos”, explica Luis Diez de Bonilla.
Para los empleados, el home office regulado ha significado una mejora en la ergonomía y la seguridad, aunque persisten desafíos. Algunos reportan que sus empleadores han limitado el trabajo remoto por temor a incumplir con la norma.
Otros señalan que la implementación ha sido positiva, pero simbólica: el simple envío de una silla y una capacitación virtual no ha mejorado sus condiciones reales de trabajo.

Retos para las empresas
En el ámbito empresarial, las preocupaciones giran en torno a los costos adicionales, la carga administrativa y la responsabilidad legal derivada de supervisar un espacio de trabajo fuera de sus instalaciones.
“La NOM-037 es una buena intención, pero requiere ajustes para hacerla viable para todos los tamaños de empresa. De lo contrario, puede frenar el teletrabajo en lugar de incentivarlo”, opina el abogado Luis Diez de Bonilla.
¿Qué sigue?
La STPS ha anunciado que durante el segundo semestre de 2025 se reforzarán las inspecciones y que se abrirán canales para denunciar incumplimientos de forma anónima. Además, se trabaja en guías prácticas para empresas pequeñas, así como en programas de subsidios para facilitar la transición.
El panorama del home office en México aún se está escribiendo. La NOM-037 marcó un hito en la regulación del trabajo remoto, pero su efectividad dependerá del compromiso del gobierno, la disposición del sector privado y la participación activa de los trabajadores.
Agradecemos la información al abogado Luis Diez de Bonilla, socio de la firma Diez de Bonilla Kuri y Asociados.




