Tanto el Ejército Mexicano como la Policía Estatal Preventiva han reforzado la presencia de elementos en este municipio, luego de que Yanet Morales Huízar tuviera que gobernar a distancia por amenazas de un cártel que incluso secuestró a su esposo.
Desde octubre pasado, un mes después de que asumiera el cargo, la alcaldesa se fue del municipio y tuvo que despachar a distancia por temor a integrantes de un cártel que le exigía que les permitiera operar libremente.
Para respaldar a la presidenta municipal, el Ejército trasladó su base que tenía en Nochistlán a Apulco, informó el Secretario de Seguridad Pública, Ismael Camberos Hernández.
Elementos de la Policía Estatal están dándole acompañamiento permanente, una medida cautelar solicitada por el Ministerio Público para proteger a la presidenta.
Yanet Morales ya está despachando normalmente en el municipio, con la seguridad que se le está brindando, y los elementos de la PEP reportan a Ismael Camberos los servicios que cubren cada día.
Destacó el secretario que en reunión del Grupo de Coordinación Local (GLC) de este lunes, el gobernador Alejandro Tello Cristerna solicitó al delegado de la Fiscalía General de la República que se informe de esta situación a las instancias superiores de esta institución, para que atraiga este caso.
Indicó que a todas luces son eventos donde participan grupos de la delincuencia organizada y deben ser atraídos por las instancias federales, al igual que la seguridad en Nochistlán, donde la presencia de los criminales es similar.
Apulco no cuenta con policías municipales desde 2017, cuando los 14 elementos que había renunciaron, de igual manera, por amenazas.




