Representantes del Comité Interinstitucional para los Festejos del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución Mexicana en el Estado depositaron la Urna Cívica 2010 en la base del monumento a la Independencia en esta ciudad capital.
Dicha caja de acero, colocada por integrantes del gabinete del gobernador Miguel Alonso Reyes, autoridades militares y el cronista de la ciudad, Manuel González, contiene documentos y objetos que constituyen un testimonio de los tiempos actuales.
Según el acta oficial, firmada por el Notario Público número 31, Jesús Benito López Domínguez, la urna contiene, entre otras cosas, una moneda de plata conmemorativa de la visita que realizó el Papa Juan Pablo II a Zacatecas en 1990.
Asimismo, dos reales de plata acuñados en México, uno con la efigie de Carlos I y otro con la de Felipe II, propiedad de la colección personal de Manuel González.
Además fue integrada la colección completa de monedas de cinco pesos y billetes de diversas denominaciones, que se acuñaron para conmemorar el Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución, actualmente en circulación.
Entre los documentos depositados destacan el título que otorga a Zacatecas el nombramiento de Patrimonio Cultural de la Humanidad, emitido en 1993 y el de la Ruta de Camino Real de Tierra Adentro.
También incluyeron misivas escritas por el Gobernador Miguel Alonso Reyes, el obispo Carlos Cabrero Romero y el propio cronista, dirigidas a los zacatecanos del futuro, así como fotografías y un ejemplar de la Agenda Cultural de enero de este año.
La Urna Cívica contiene también dos dibujos elaborados por una niña y un niño zacatecanos, de los cuales, el primero, fue el ganador de un concurso nacional sobre temas turísticos y el segundo, producto de un taller que el infante tomó con el artista plástico zacatecano Manuel Felguérez.
También se encuentran objetos diversos como discos compactos de la Internacional Banda de Música del Gobierno del Estado, un broche de oro con el escudo de armas del estado, que es el emblema de la administración del Bicentenario.
Como donativo del cronista, integraron timbres postales, ejemplares de los periódicos de circulación locales, tomos de libros impresos en el siglo XV y una lista manuscrita de los objetos que fueron encontrados en el mismo lugar en la capsula del tiempo.
Este objeto, que data de 1910 y fue extraída el pasado 15 de septiembre, contenía también documentos y fotografías que dan cuenta de las condiciones políticas, sociales y económicas que se vivían en aquel tiempo en nuestro estado.




