“No hay palabras para describir el horror” dijo ayer Rainer Schaller, el organizador de la megafiesta electrónica en la que murieron 19 personas este fin de semana en Alemania.
Creada en 1989, la tragedia se desató en el lado oeste de la entrada o al tratar de trepar por una escalera y no en una vieja estación de trenes de mercancías en desuso, por la que los miles de asistentes hicieron el ingreso, como se había informado primero.
Y aunque la edición 2011 iba a celebrarse en Gelsenkirchen, Schaller anunció en rueda de prensa que “no habrá nunca más una Loveparade”.
(Con información de La Nación)



