Cada vez somos más conscientes de la importancia de usar protector solar para contrarrestar los daños de la radiación y prevenir manchas, envejecimiento prematuro y otros problemas. Sin embargo, es común enfocarnos solo en la cara y nos olvidamos de otras zonas del cuerpo.
En este artículo te enlistamos las otras áreas de la piel que son igual de vulnerables, pero que solemos olvidar. También te contaremos que productos, como protector solar en barra, que te facilitarán la tarea.
1. Orejas
La piel de las orejas es fina y muy sensible. A pesar de estar tan cerca de la cara, nos olvidamos de ellas cuando aplicamos protector solar.
Recuerda incluirlas en tu rutina diaria, ya que están expuestas al sol todos los días y por el ángulo en el que se encuentran reciben radiación constante, sobre todo si estás mucho tiempo en el exterior, usas cabello corto o recogido.
En esta zona, puedes usar protector solar en crema o líquido, para que puedas distribuirlo fácilmente. También puedes elegir una presentación en spray que es más práctico.
2. Cuello y nuca
Seguramente has visto imágenes que algunos dermatólogos han popularizado, donde se observa el cuello envejecido de personas que se olvidaron de aplicar protector solar en esa área, a pesar de haberlo aplicado rigurosamente en la cara. ¡La diferencia es sorprendente!
Esta es otra área del cuerpo que no debemos olvidar, ya que el cuello, y sobre todo la nuca, quedan expuestas a los rayos directos del sol.
Para el cuello y la nuca puedes usar un protector solar de amplio espectro en crema, una presentación líquida, incluso combinarlo con un sombrero o camisas de cuello alto, si estarás mucho tiempo al aire libre.
3. Cuero cabelludo o raya del cabello
Si bien, cuando el cabello es largo y abundante, puede llegar a proteger algunas zonas del cuero cabelludo, la raya del peinado sí es una zona que puede ser vulnerable por estar expuesta a la radiación solar.
Puedes proteger esta piel con un protector solar invisible en polvo, pero también evitar los horarios de mayor radiación. Si tienes que salir, usa un sombrero o sombrilla.
También puedes complementar tu rutina con un shampoo que contenga filtros solares, para evitar daños a las fibras capilares, que también pueden dañarse con la exposición prolongada.
4. Escote
En esta zona son altamente visibles las manchas y arrugas prematuras, generalmente causadas por los rayos solares directos, pero ¡puedes prevenir el fotoenvejecimiento, si cuidas tu piel!
Apóyate en un protector solar en barra o en crema para esa zona, sobre todo si usas ropa escotada en días soleados, si estarás al aire libre en terrazas o paseos.
Recuerda aplicar el bloqueador solar unos quince minutos antes de salir y reaplicar cada 2 horas aproximadamente o después de nadar o sudar.
5. Manos, brazos y hombros
Nuestras manos y brazos también están constantemente expuestos al sol mientras conducimos, caminamos o cuando usamos el celular al aire libre. En general, durante cualquier actividad.
Además, la piel de la parte posterior de las manos es fina y delicada, por eso tiende a mostrar manchas y signos de envejecimiento, si no se protegen de la radiación.
Recuerda cuidar de tus manos con un protector solar en crema o líquido o una crema hidratante para manos que contenga FPS +30.
Si usas blusas o camisetas sin mangas, recuerda también proteger tus hombros con un protector solar en crema.
6. Pies
Las sandalias son lo más cómodo en climas cálidos como la playa, pero en esos casos es cuando nuestros pies están más expuestos a los rayos solares. Por eso, debemos cuidarlos.
Te sugerimos usar un protector solar en spray para facilitar la aplicación en todas las zonas necesarias, como los dedos, los tobillos y el empeine. Recuerda reaplicar después de nadar o tras haberte metido en el agua.
7. Piernas
El caso de las piernas es similar al de los pies, sobre todo con el uso de shorts, faldas o trajes de baño en los climas cálidos.
Para esas extremidades, puedes usar el mismo fotoprotector en crema o gel que uses para brazos, hombros y manos.
8. Espalda
¿Quién no ha sufrido de quemaduras de sol en la espalda por pasarse de tiempo en la tumbona de la playa o la piscina?
Esta es una de las áreas más expuestas cuando estamos en el exterior y no la cubrimos. Así que recuerda aplicar algún protector solar de amplio espectro. Puedes usar una presentación en crema o gel y reaplicar cada dos horas, aproximadamente.
9. Labios
A pesar de ser parte de la cara, es de lo más común olvidarse de aplicar filtro solar en los labios. ¡No olvides que esta piel también es altamente vulnerable!
Por fortuna, existen opciones de protector solar en bálsamo labial y marcas de maquillaje dermatológico que contiene FPS para esa zona. Muchos están enriquecidos con ingredientes nutritivos y humectantes.
10. Detrás de las rodillas y axilas
Al ser zonas que consideramos “ocultas”, son de las más olvidadas. Sin embargo, son igual de importantes en espacios con alta exposición solar, como la playa.
La piel de estas áreas es fina y sensible, pero se vuelve más vulnerable si está irritada por la fricción o en ambientes en que el sol rebota en el agua, la arena o el piso.
En estas articulaciones, te sugerimos usar un protector solar con fórmula mineral, para evitar que deje residuos pegajosos, que puedan resultar incómodos. Busca también que sea resistente al agua, para que no se diluya con el sudor.
Protege cada zona de tu cuerpo
Cómo ves, el protector solar no es un producto únicamente facial. Puedes conseguir presentaciones y formulaciones que son prácticas para cada zona de tu cuerpo que necesita estar a salvo de los rayos solares.
Si ya tienes integrado el bloqueador como parte de tu rutina de cuidado facial, solo tienes que incluir las otras áreas de tu cuerpo que están expuestas todos los días, como las manos, el cuello y la espalda. Cuando te sales de la rutina y usas ropa más ligera o tendrás una mayor exposición al sol, no te olvides también de esas zonas que también requieren cuidado. Ahora sabes cuáles son.




