RÍO GRANDE.- Las representaciones de Semana Santa comenzaron el pasado Domingo de Ramos con la procesión y celebración presidida por el obispo auxiliar de Durango, Juan de Dios Caballero, dando paso a la representación del Aprendimiento de Jesucristo, organizada por las 2 parroquias del municipio, Santa Elena de la Cruz y Señor de la Santa Veracruz.
Con la excelente representación por parte de los actores que forman parte de distintos grupos parroquiales, el acto comenzó en el parque La Alameda, cuyo espacio fue escenificado como el Huerto de los Olivos.
De ahí cientos de fieles acompañaron a Jesús, quien ya estaba en manos de los judíos, hacia su encarcelamiento donde es acusado por Herodes de ser un falso profeta al curar enfermos, dar vista a los ciegos, levantar a los muertos, predicar la palabra de Dios.
El sacerdote Miguel Ángel López Escobedo invitó a todos los fieles a participar en las actividades de la Semana Mayor, agradeciendo la participación de todos los personajes que con transmiten el mensaje de esta fiesta litúrgica.

Comenzó a los 12 años cuando cursaba sexto año de primaria motivado “porque desde que estaba en tercer año yo era monaguillo con el Padre Juan Saucedo Menchaca, y cuando terminé la secundaria él mismo me mandó al Seminario de Durango, y estuve allá por 7 años, en donde también asumí el papel de Jesús.
Su hijo será encargado de seguir con esta tradición
A su regreso a Río Grande, el arzobispo Antonio López Aviña le pidió seguir con el personaje en la parroquia “hasta que Dios lo permitiera”.
“Siento algo muy bonito, sobre todo porque lo hago con fe. Dios me da las fuerzas y todo, y es el sacrificio que yo ofrezco por mi familia, por todo mi pueblo, porque desde pequeño siempre me ha gustado todo esto de mi religión” expresó Mercado Gómez, conocido como “La Tierra”.
Su familia, conformada por su esposa Rosa María Gallardo Galván y sus hijos Luís Alfonso, Grecia Betzabél y Luís Fernando, siempre lo respalda porque “es una preparación constante durante todo el año, me ejercito, hago mucho deporte porque no es fácil físicamente”.
Su hijo menor, Luís Fernando, lo acompaña desde los 5 años como un personaje u otro. Ahora, con 15 años de edad, afirma que será él quien lo sustituya “cuando Dios ya no me lo permita”.
“Ya tengo quien continúe con esta representación, pues pienso retirarme cuando mucho en 2 años, y lo haré si Dios me lo permite crucificado de verdad. Ya hablé con un médico de Guadalajara para que realice ese trabajo en vivo y sería con discos de platino, pero no sé bien si el próximo año o hasta 2015, iniciando mi hijo al siguiente año de que yo me retire”.
A manera de broma con el gran sentido del humor que le caracteriza señaló que este personaje nadie se lo pelea, “como no es política, por eso quien me supla será mi hijo”.
Las cruces que ha cargado a lo largo de estos 37 años pesan entre 120 y 180 kilos. Actualmente carga con una de 260 kilogramos de 10 metros de largo, “pero Dios me da la fuerza para poder cumplir con esta devoción”.


FOTOS: CORTESÍA




