De acuerdo con la tradición, comprar o regalar calzones rojos o amarillos para estrenar en Año Nuevo tiene el propósito de atraer la buena fortuna en el amor y en el trabajo.
Días antes del fin de año, las tiendas han comenzado a exhibir ropa interior en los más variados modelos y precios.
Si el deseo personal es encontrar a la pareja ideal, la lencería de color rojo es perfecta para que no falte el amor.
Por otro lado, si se está en la búsqueda de un empleo o de afianzar la prosperidad económica, se cree que no hay mejor color que el amarillo para atraer la prosperidad y las buenas energías.
Según el ritual, hay que tomar un baño unas horas antes de la media noche del 31 de diciembre, con el propósito de limpiar las «malas vibras». Luego hay que ponerse la prenda nueva y dejarla hasta las 12 de la noche del 1 de enero.
Sea cierto o no, los comerciantes son los primeros beneficiados con la idea de que los “chones” rojos o amarillos amuletos de la suerte, pues la demanda se incrementa en estas fechas y con ello reactivan sus ventas.
FOTOS: OSVALDO MARTÍNEZ



