De manera sorpresiva y ante la falta de capacidad para enfrentar la crisis financiera en la que se encuentra inmersa la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), el rector Armando Silva Cháirez presentó este lunes su renuncia.
En rueda de prensa, primero dio lectura a un documento dirigido a la comunidad universitaria y a la ciudadanía en general, donde informa de la situación económica que prevalece en la máxima casa de estudios.
Detalló que el presupuesto aprobado por el Consejo Universitario para el ejercicio 2013 fue de 2.095 millones 740.797 pesos, sin embargo, el monto del convenio de apoyo financiero que contempla el subsidio ordinario federal y estatal llegó solo a los 1.219 millones 112.011 pesos.
Solo para cubrir salarios y prestaciones, además de gastos de operación, la UAZ requiere un monto mínimo estimado de 1.676 millones 869.784 pesos, por lo que el déficit de este año asciende a 457 millones 757.773 pesos.
“Lo anterior ha impedido que cubramos la seguridad social de este año, que representa una deuda acumulada de alrededor de 840 millones de pesos”, indicó Armando Silva.
A raíz de estas “limitaciones”, desde octubre del 2012 a la fecha la Rectoría ha tratado de gestionar ante las secretarías de Educación Pública y de Hacienda y Crédito Público recursos extraordinarios que le permitan cumplir con las obligaciones contractuales y resolver el “adeudo histórico” que mantiene con el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste).
Para trasparentar el manejo de los recursos públicos que recibe la UAZ y llevar a cabo una reingeniería, el rector solicitó a la Auditoría Superior de la Federación una revisión al manejo financiero, administrativo y académico de la institución.
No consiguió apoyo federal a pesar de su esfuerzo, explicaAl terminar de explicar la situación financiera de la UAZ, Armando Silva Cháirez anunció que traía otro comunicado. Por la expresión de los integrantes de su equipo fue evidente que desconocían su contenido.
Entonces se dirigió al Consejo Universitario para solicitar que el secretario del mismo, Cuauhtémoc Rodríguez Aguirre, tuviera por presentada su renuncia al cargo a partir de este 26 de agosto.
Manifestó que se trata de una determinación personal, misma que obedece a que fracasaron todas las gestiones y trámites que realizó para finiquitar los adeudos estructurales y obtener recursos extraordinarios requeridos para dar estabilidad a la UAZ.
Luego de un desconcertante silencio, la prensa le cuestionó si su dimisión es de carácter irrevocable. Él contestó que está a consideración del Consejo Universitario para que resuelva lo conducente.

“¿Se va porque no pudo o porque ya no quiere seguir?”, fue uno de los cuestionamientos de la prensa, a lo que Armando Silva respondió que deja el cargo porque a pesar del esfuerzo, no consiguió el apoyo de las instancias federales “a las justas demandas de los universitarios”.
Aceptó que la situación financiera actual de la UAZ puede incluso ser más grave que la que se enfrentó hace 8 años, porque el recurso de la seguridad social se tomó para hacer frente al crecimiento de la oferta académica.
“Teniendo la posibilidad de finiquito del adeudo estructural, la Universidad todavía no puede pagar la seguridad social, o sea, se requiere recurso extraordinario”, señaló.
Se va entre amenazas de huelga
Aparte de la crisis financiera, el rector deja la UAZ en medio de un conflicto interno caracterizado por plantones de académicos que demandan el pago de estímulos a la carrera docente y primas de antigüedad. Además, por primera vez en la historia los 2 sindicatos han emplazado a huelga.
Apenas en la mañana los dirigentes de los sindicatos de Trabajadores (Stuaz) y de Personal Académico (Spauaz), Rafael Rodríguez Espino y Antonio Guzmán Fernández, respectivamente, reprocharon al todavía rector que no había tomado medidas para sanear las finanzas de la UAZ y gestionar recursos.
Rafael Rodríguez relató que en el último encuentro con Armando Silva le dijo que le aplaudiría si asumía su papel como rector o renunciaba, pero no hacía ni una cosa ni la otra.
El próximo 6 de septiembre el rector daría su primer informe de labores, pero prefirió renunciar antes al considerar que esto “libera la tensión” que se ha generado pues, dijo, la Universidad es mucho más que una sola persona.
“Yo quise trabajar conjuntamente con los sindicatos, ellos no continuaron en la mesa que era justamente para ir viendo todas las condiciones, y si fue culpa mía, pues yo creo que soy el que debo de pagar”, agregó.
Tras su renuncia, Silva Cháirez dijo que espera llamar la atención de la Federación para que haya sensibilidad a la problemática y señaló que reconsideraría su permanencia solo si hubiera una ampliación presupuestal, de otro modo no hay condiciones.
FOTOS: OSVALDO MARTÍNEZ
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