Martes 18 Febrero 2020

José Rascón, huellas disueltas entre polvo y hierba

jorge-rasconÚltima parte: Episodios de estos días

La semana pasada en Testimonios Migrantes conocimos los conflictos interiores y civiles en que José Rascón se vio inmerso, merced a su enorme ímpetu.

Vimos que con la deportación definitiva apeló a librarse de varios años en la cárcel para, colateralmente, recaer en las drogas y la amputación de una pierna. Conocimos también su aparente desarrollo y fugaz paso por la enseñanza.

José Rascón, huellas disueltas entre polvo y hierba. Parte III

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Parte III: Caminos rotos, pasos truncados

El domingo pasado este Testimonio Migrante relató la historia preeliminar de lo inminente: José Rascón estaba a punto de perderlo todo. Vio la migración desde dentro, conoció los campos de cultivo norteamericano en que se enfiló con mexicanos cortando tomate, lechuga y chile y que igual que él exploraron éxtasis de las drogas, justamente en la generación del LSD, los ajos, ácidos, la heroína y la cocaína. Subterráneo subterfugio.

Su historia, fecunda en intentos de cruce ilegal, continuó hasta terminar en la cárcel y la clandestinidad. Finalmente, José regresó a México para arreglar su vida y lo hizo de singular manera.

José Rascón, huellas disueltas entre polvo y hierba. Parte II

jose-rasconParte II.- El lado de allá: los pasos transcurridos

En la primera parte de este Testimonio Migrante encontramos que tras el cruce ilegal, los castigos y un récord rico en felonías, José Rascón trazó un camino entre ambos lados de la frontera, el de acá, iniciado por una infancia habituada al cruce ilegal y el de allá, tras laborar en el “fil” para posteriormente sumergirse en el uso de las drogas.

Vimos cómo sus conflictos lo llevaron a cometer delitos y su búsqueda de trabajo le permitió reconocer el entorno subterráneo de los campos de cultivo norteamericanos. Su descripción en esta segunda parte describe el carácter conflictivo de la frontera mexicana todavía soslayada por el discurso oficial.

José Rascón, huellas disueltas entre polvo y hierba

fronteraTestimonios de la Frontera cerró el 2011 con la parte final de la primera serie: Héctor Adelio, pinceladas con tinta negra y caos.

Esta vez toca el turno a otro mexicano cuya historia se abre paso este primer día del 2012 y se teje en un escenario lúgubre que cambia al echar un vistazo a sus cualidades humanas, mismas que le han granjeado la mejora de su entorno.

Héctor Adelio, pinceladas con tinta negra y caos. Última parte

frontera-4Ultima parte:  Los rostros en México

Gracias a su testimonio hemos vislumbrado un poco la silueta de Héctor Adelio. La primera parte narra su condición primeriza como migrante, infancia en que comprendió la franja que sitúa límites, distancias y diferencias. En las partes segunda y tercera conocemos sus conflictos de adolescencia, su caída en la cárcel y el rechazo que sufre también al volver a su país. Vimos multiplicar las rutas que habría de seguir antes de encontrar la lucidez con la que sublevó el caos. Lo que presentamos a continuación es el cierre de este testimonio.  Knock out, golpe fulminante.

Pero vemos también que la ruta se traza continuamente para Héctor, dejando nuevas huellas.

Héctor Adelio, pinceladas con tinta negra y caos. Parte III

hector-adelioParte III.- Sunset, la intemperie migrante

 

Vimos en la primera parte de este Testimonio de la Frontera cómo Héctor Adelio Padilla Valenzuela sufrió la intolerancia y discriminación. También cómo se sumergió  en la violencia y las pandillas. Pudo regresar a su país luego de haber caído en la cárcel, como se narra en la segunda parte. Pero el regreso a su tierra no sería tan fácil, ahora, las batallas cambiaron. Esta tercera parte es la continuación de ese caos con tinta negra. 

El Castigo
El castigo es una condición habitual para muchos indocumentados. Consiste en el veto temporal de acceso a Estados Unidos. Sus variaciones, el fichaje y el récord, son en general motivos para la deportación del 75% del total de retenidos.

Héctor Adelio, pinceladas con tinta negra y caos. Parte II

frontera-3Parte II. Borderland, la noche de los cinco años.

La marginación que vivió Héctor Adelio Padilla en su condición de mexicano recién llegado a Estados Unidos, que ya relatamos en la Parte I. El Limbo de la deportación y el Infierno de la discriminación, definió un destino  marcado por la violencia, que empañó el sueño americano convirtiéndolo en una pesadilla.

Héctor Adelio comprendió su condición con el tiempo. Es inteligente y la experiencia le dio callo para discernir sin trastabillar. Noté en él una cualidad que estimo muy valiosa: le gusta ser derecho y sabe valorar las conductas. Su idea es no atinar de inmediato a la violencia, de bote pronto reacciona respetuoso y con cuidado.

Daños colaterales I

  • Amparo, después de más de un año
  • Revés al Contralor Guillermo Huizar
  • No abona fortaleza al gabinete


Después de un año de haber dado a conocer en una conferencia de prensa una serie de irregularidades cometidas presuntamente por la administración de la exgobernadora Amalia García Medina, el contralor interno del gobierno estatal, Guillermo Huizar Carranza, no ha podido sancionar a la exmandataria.

Desde aquella conferencia de prensa a la que citó a todos los medios de comunicación local y que incluso, coincidentemente estuvo presente un reportero del diario “El Universal” de la ciudad de México, Huizar Carranza ha tenido un solo discurso y una sola obsesión: Amalia García Medina.