Sábado 24 Octubre 2020

T.C. El revés y la revuelta. Última parte

frontera-3Última parte. Encomendados de la frontera

En T.C. El revés y la revuelta Parte III. Nos topamos con las diferencias que encuentran los deportados, del poder adquisitivo entre ambas naciones, las costumbres. T.C nos contó su éxito en Estados Unidos, cómo forjó su empresa y se ubicó dentro del mercado de la construcción, también lo difícil que fue hacerse conocido por sus clientes aquí en México.

T.C. expresó cómo fue que absorbió el castigo del gobierno de Estados Unidos. Como deportado, lleva cuatro años de cinco.  Concluyó que su intención será cruzar la frontera únicamente para reunirse con su hija. Descubrió que cuando hay trabajo y ganas, cualquier nación es buena.

Líneas fronterizas, México.
“Te comenté, México fue como una patria a la que no pertenecí durante treintaitantos años. Y tardé en adaptarme a ella poco más de dos. Ya me queda un año para que se termine mi castigo, pero de ahí vienen cosas administrativas, asuntos de esos engorrosos en que uno tiene que hacer ciertos papeleos. La verdad no es mi prioridad todo eso, prefiero estar tranquilo y bien.

frontera“Para pasar nuevamente tengo que pedir perdón a Estados Unidos, entonces ellos dictaminan mi caso y, como no cometí muchas felonías, probablemente me concedan el perdón y con eso otra vez el cruce fronterizo. Me importa, como te dije, reunirme con mi hija” .

T.C. me expresó que no comprendía por qué México tenía tantos problemas. Lo hizo ingenuamente. Dijo que la grandeza de este país, su gente e incluso su riqueza solo se merman con la ineptitud de las instancias políticas. Al parecer, la legitimación de esas mismas instancias es lo que le sorprende. “¡No creo cómo pasan cosas como ésta!”, dijo en ocasión del precio alto de un insumo básico. “¡En Estados  Unidos no es tan caro algo tan básico!”, concluyó.

“En Estados Unidos no se ve tanto desequilibrio. Incluso la gente pobre tiene ayuda del gobierno o puede trabajar. Yo no pienso así, como los demócratas que quieren ayudar a todo mundo. Los repúblicanos –aunque ya no me valga mucho serlo dentro de un país con políticas distintas- no pensamos así. Tu harás lo que tienes que hacer como empresario o individuo. Si no me sirves, discúlpame pero no te voy a tomar en cuenta. Así funciona”.

Le pregunté:

- ¿Esa conducta te sirvió en México?

- No. Porque aquí yo no estaba para elegir. O me aguantaba o me aguantaba, tuve que lidiar con eso, a veces en mi trabajo todavía lo hago.

- ¿Cuándo se termine tu castigo, qué harás?

-frontera-2 Como te dije, si un lugar te hace sentir bien y te proporciona lo necesario o más, entonces puedes formar parte de él. Yo soy mexicano, el asunto es que no viví aquí durante toda mi vida. Pero puedo estar aquí. No sé. Quizá pida el perdón y me vaya otra vez.

- ¿Si llegaras a irte, qué imagen tendrías de México?

- No me engaño. Sería la imagen que he visto y sentido. Hay muchas cosas que me parecen increíbles. La ciudad no es fea, la gente es trabajadora, pero el salario es bajo y no hay mucho para todos, tampoco se tiene acceso a lo que en Estados Unidos es más simple. Como comprar cualquier cosa. Aquí es posible estar bien, pero las condiciones son muy difíciles. Me llevo de cualquier manera una buena imagen, porque aquí conocí la otra parte de lo que muchas veces se cree del mexicano allá.

La línea fronteriza en México viene a ser el espacio donde muchas cosas quedan ocultas. Según T.C., la idea del mexicano que él tenía estaba muy vinculada a lo convencional, que define al mexicano como un individuo aletargado, diseminada entre sus amigos norteamericanos. T.C. había tenía el mismo prejuicio pero lo cambió.

Encomendados de la frontera
Una vez deportado, el individuo en cuestión deberá aclimatarse, entrar en calor. Agarrar el ritmo del suelo, entender cómo corre el agua. La mayoría de los testimonios que hemos conocido, quienes han pasado la mayor parte de su vida como ciudadanos primero ilegales y después legales, dicen que el concepto que tenían de México no era muy bueno. Luego, descubren el diamante en el que nacieron.

frontera-1Otros, la mayoría deportados ilegales,  indocumentados, se alimentan con la idea del regreso a su cuño, a la casa. Porque allá sólo hay trabajo y la vida es acelerada, agria. Entonces falta irse unas temporadas para poder hacer algo acá donde todo es más colorido, menos rudimentario y mecanizado.

Se topan en el camino entre ambas fronteras. Van y vienen, los llevan o los traen. T.C fue uno de tantos casos. Pero todos tienen sus matices propios, colores que se vuelven oscuros.

Coincidimos al final de nuestra charla que ni su caso ni su condición están resueltos. Falta que determine qué camino va a tomar ahora que le han quedado claras muchas cosas. Las conductas de los países en que ha vivido y trabajado. Tiene que aplicarse, aclarar ideas y sentimientos…

… que vea dónde se queda a final de cuentas, su lugar más entrañable.

 

Parte I. Los primeros años y la mexicanidad

Parte II.- T.C. Espacios IN(documentados)OCUPADOS

Parte III. Bifurcaciones, rutas y andanzas

 

FOTOS: JONATHAN GONZÁLEZ

 * Jonathan Conetl González es egresado de la Licenciatura en Letras por la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ). Aunque es zacatecano actualmente vive en Mexicali donde realiza una investigación sobre el fenómeno migratorio. Terminó su primer libro de cuentos 'Palabras en primera persona' y el cuadernillo de poemas 'Distancias interiores'.