Domingo 22 May 2022

Economía familiar sufre quebrantos por confinamiento del Covid-19

Recomienda Giselle Arellano realizar un esquema de administración al interior del hogar

 

Con la llegada de la emergencia sanitaria del Covid-19 a México, a partir de que se anunciaron las primeras medidas de confinamiento social en el país, como el no salir de casa para no ser contagiado o evitar contagiar a otros, la economía familiar se vio afectada, señaló la analista Giselle Arellano Ávila.

Aseguró que esto se debe a que muchas empresas redujeron los salarios a sus empleados o bien cerraron sus puertas, ocasionando una contracción en el gasto diario de los hogares mexicanos.

En este sentido, Arellano Ávila destacó que, de acuerdo a datos emitidos por el Banco de México (Banxico), a mediados de abril del 2020 la contracción del gasto alcanzó su punto más bajo, llegando a una tasa de crecimiento anual negativa de -30 por ciento, lo que ocasionó que el gasto se fuera contrayendo a tasas anuales cada vez menores, afectando directamente al bolsillo de las familias mexicanas.

Es decir, el poder adquisitivo de los hogares se vio afectado por la pérdida de empleo, la disminución de sueldos o porque no todos los integrantes de la familia podían salir a trabajar para obtener los ingresos que necesitan para cubrir sus necesidades.

Giselle Arellano subrayó que Banxico refiere que el impacto final en el mercado laboral está por definirse, ya que depende de la evolución de la pandemia, así como de la capacidad económica de cada estado o municipio, pues son ellos quienes deben buscar las estrategias financieras que eviten que esta crisis transitoria se vuelva permanente y, por ende, paralice el desarrollo de un país.

Indicó, sin embargo, que los ciudadanos no debemos estar inertes ante tal situación y esperar las posibles estrategias financieras que ayuden a solventar nuestra economía.

Recomendó realizar un esquema de administración al interior del hogar, como una planeación de ingresos y egresos, buscando que no se gaste más de lo que se gana, tratando de cubrir las necesidades prioritarias, sin permitir que se creen necesidades que sólo hacen gastar de manera innecesaria y evitar las compras hormiga, es decir las idas constantes a la tiendita que son las que ocasionan mermas en las finanzas familiares.

Ante las afectaciones financieras, Arellano Ávila sugirió a las madres de familia, que son quienes generalmente administran el hogar, cuidar sus ingresos y no permitir que necesidades creadas por la mercadotecnia provoquen descalabros en la economía familiar.