Martes 24 Noviembre 2020

Crisis en sistema de salud, no sólo para pacientes con Covid

Largas esperas en urgencias incluso para personas en camilla

Una ambulancia que nunca llega y el enfermo muere, cuerpos que pasan horas en el área de urgencias, pruebas cuyos resultados tardan días en llegar mientras los pacientes están intubados y no pueden pasar al área Covid, son signos de alarma de los que cualquiera puede ser testigo actualmente.

El principal indicador para determinar si está cerca o lejos de verse rebasado el sistema de salud en el país es el porcentaje de camas, en especial con ventilador, que están disponibles. Bajo este criterio, Zacatecas se encuentra en buen porcentaje, pues solo se ha llegado hasta el 53% de ocupación.

Sin embargo, hay otros indicadores que no se miden o es difícil hacerlo y que si se tomaran como parámetro mostrarían un sistema de salud rebasado ante la pandemia, o al menos que está lejos de responder a las exigencias.

Quien se ha visto obligado a ir a urgencias en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) puede darse cuenta del complicado escenario al presentarse situaciones que van más allá de las que normalmente se presentan, como largas esperas y el habitual estrés del personal médico en esta área.

Por fuertes molestias, hace un par de semanas acudí a Urgencias en el Hospital General de Zona 1 en la ciudad de Zacatecas. En las horas que estuve escuché a las doctoras de turno que discutían con sus superiores porque habían pasado varias horas desde que fallecieron 2 pacientes en esta área y ahí seguían los cuerpos.

Son un foco de infección para todos nosotros, no nos pueden tener así”, decía una de ellas, al reclamar que se los llevaran, pues tenían al menos 7 horas ahí.

Había otras personas con respiración artificial a las que no trasladaban a los pisos Covid porque no tenían aún los resultados de las pruebas; eran “sospechosos” que llevaban 4 días esperando que confirmaran que tenían el virus.

Las doctoras y enfermeros de turno reclamaban a sus superiores que no podían tener en esa área a personas intubadas y cadáveres por tantas horas, mientras sus jefes inmediatos les decían que la queja debía ser a un nivel superior, ya que estaba fuera de su competencia.

Una semana antes di positivo a la prueba del SARS-CoV-2, por lo que durante mi última visita estuve en el mismo lugar junto con otros pacientes que acudían por otros problemas o eran sospechosos, quienes si no tenían el virus corrían gran riesgo de contraerlo.

En esta ocasión, antes de acudir al hospital llamé al 911 para saber si tenía que seguir un protocolo como paciente Covid, pues no quería llegar a la sala de espera de Urgencias con el riesgo de contagiar a alguien. La respuesta fue que siguiera las medidas preventivas normales, como el uso de cubrebocas.

Como información adicional la persona que me atendió me comentó que estaban saturados en el servicio de ambulancias, debido a que estaban haciendo demasiados traslados de pacientes con coronavirus.

Dicha saturación quedó comprobada trágicamente hace unos días, cuando un vecino, quien era invidente y su familia es de escasos recursos, comenzó a sentir fuertes dolores abdominales en la madrugada y pidieron una ambulancia al sistema de emergencias, la cual nunca llegó.

Con los primeros rayos de la mañana fueron a buscar a un vecino para que apoyara con su vehículo en el traslado, tras esperar más de 2 horas a la ambulancia, pero ya era demasiado tarde y había fallecido.

Una última experiencia cercana fue el caso de un tío con Covid-19, quien estaba internado en el hospital del IMSS y fue enviado a su domicilio con un tanque de oxígeno porque ocupaban camas.

La desatención hacia los usuarios tuvo una clara manifestación el pasado viernes, cuando docentes se manifestaron por la crítica falta de servicios y medicamentos en el Issste.

La falta de tratamiento a quienes tienen enfermedades, desde las menos complicadas hasta las crónico degenerativas e incluso terminales, y el cierre de servicios en clínicas estuvieron entre los principales reclamos.

El personal de salud de cada institución hace grandes esfuerzos para atender a la población, es de reconocer la labor que realizan a pesar de la falta de insumos, equipo y personal para desempeñar su trabajo.

De acuerdo con información de la Secretaría de Salud de Zacatecas (SSZ), 1.400 trabajadores de salud dejaron de laborar por ser población de riesgo ante el Covid-19. Hasta el 4 de agosto se habían presentado 340 contagios entre el gremio y habían fallecido 8 médicos y 6 enfermeras.

Todo esto hace que la situación rebase su capacidad de respuesta frente a la pandemia, por lo que se ven afectados pacientes con Covid-19 y sin él, aunque con el porcentaje de camas ocupadas parezca que la situación no se ha salido de control.

*Director de Zacatecasonline

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