Lunes 18 Marzo 2019

Malos hábitos alimenticios que trajo la globalización. Negro y Rojo

Los malos hábitos alimenticios que trajo la globalización, especialmente la industria nacional y trasnacional de la comida chatarra, condujo a una población enferma, al menos es el diagnóstico de especialistas de todo el mundo, y tristemente México es el ejemplo ideal.

Más del 70 por ciento de su población lleva a cuestas un sobrepeso y obesidad que lo tiene al borde de sumarse al 9 por ciento que ya padece la diabetes; a la par se dispararon los padecimientos vasculares (cardiología y cerebrovasculares), mismos que obligaron a las autoridades en el ramo buscar soluciones para revertir el mal que tiene colapsado a las instituciones de salud.

Así fue como se creó la clínica o centro especializado en el manejo integral de la diabetes, única en México y Latinoamérica, y que por su éxito podría replicarse en todo el país, confían especialistas. Y es que aquí comparten esfuerzos desde psicólogos, pasando por nutriólogos, instructores físicos y especialistas para la atención del pie diabético para detener el problema.

No es terapia inventada o creada aquí, es un modelo traído directamente del Instituto Dasman de Kuwait para enfrentar este padecimiento, y donde se ofrece una atención integral de la enfermedad, además de proporcionar apoyo y orientación a los familiares.

Pero lo que más llamó la atención, durante la explicación del coordinador médico de la clínica, Jorge Alejandro López Flores, fue al referir casos de niños, que nos dice la gravedad del problema, pues esto apenas es una pequeña muestra de lo que pasa en nuestra población. Aquí dice el galeno: “atendemos a 77 pequeños con diabetes; 44 del T1 y 15 del Tipo 2, situación que va en aumento” para desgracia nuestra, alertó.

Para que se dé una idea de la magnitud del problema, antes de los años 80, este padecimiento se presentaba en pacientes de 60 a 70 años como consecuencia de su inactividad y la alimentación que era rica en grasas y carbohidratos; en la actualidad se presenta entre los 30 y 40 años de edad. Y lo más alarmante, en niños de 12 a 14 años; solamente el Hospital Infantil de México Federico Gómez atiende a por lo menos 200 casos de la enfermedad.

En esta clínica ubicada en la calle Prolongación Carpio y Plan de San Luis, colonia Santo Tomás, delegación Miguel Hidalgo, se ofrecen entre otros servicios Cardiología, Medicina Interna, Nefrología, Nutrición, Ortopedia, Oftalmología, Podología, Psicología y educación en diabetes, además de contar con áreas de capacitación, farmacia, cocina, gimnasio, laboratorio, una cama hiperbárica, ultrasonido y rayos X.

El paciente, cuyo requisito para ingresar y tener derecho a la atención, es llevar el pase de cualquiera de los centros de la Secretaría de Salud del Distrito Federal, que se encuentran en las 16 alcaldías, “es un derecho exclusivo de los capitalinos, porque hemos tenido que regresar a gente que nos llega del interior de la República, principalmente del norte”, dice López Flores.

Una vez aceptado, el paciente pasará a cada uno de los departamentos, en primer lugar con el endocrinólogo, con educadores en diabetes, al departamento de psicología, nutriólogos, con el ortopedista, y con los activadores físicos, donde a partir de ese momento y con el compromiso de no faltar a sus citas, la vigilancia entre la misma población en terapia será estricta.

Este recorrido lo hizo María Elena Arceo Anaya de 52 años, quien a partir de la inauguración de la clínica el 8 de marzo de 2013, llegó con un peso de 130 kilos, una diabetes sin control, hipertensión arterial e hipotiroidismo. Pero se apegó a la disciplina y logró bajar 45 kilos, además de lograr mantener un control sobre sus padecimientos.

De entre las personas que realizan diariamente los ejercicios de rutina, se presentó Reyna María Centeno, de 54 años de edad, quien llegó a la clínica en abril de 2013 con un peso de 79 kilos y con problemas de diabetes desde los 17 años, actualmente tiene un peso de 59 kilos y mantiene bajo control su enfermedad.

Otro caso es el de Patricia López Cruz, quien dijo tener 35 años y uno en el programa, “cuando llegué pesaba 80 kilos, hoy peso 57 y aquí me enviaron porque soy propensa a la diabetes. Por el peso no podía caminar, me dolían las rodillas, pero con la dieta alimenticia y los ejercicios, me siento ligera y con mucha salud”.

Este centro cuya inversión fue de 18.5 millones de pesos y donde se atienden diariamente a más de 150 pacientes fue inaugurado el 6 de marzo de 2013, por el entonces jefe de Gobierno de la Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera Espinosa y es el primero de tres que existirán en el DF, el otro está por inaugurarse en Iztapalapa, comenta el coordinador médico y guía en el recorrido que hizo este reportero por las instalaciones.

Y por su éxito entre la población, dice López Flores, han venido de diferentes partes de Latinoamérica para una posible réplica en sus países; también funcionarios de la Secretaría de Salud Federal, quienes estudian la posibilidad de replicarlo. “Porque algo se tiene que hacer ¡ya!, o de lo contrario, en los próximos años los hospitales no van a ser suficientes para atender a tantos enfermos y sus complicaciones”, remató.

*Columnista externo | Teléfono 55 31 90 12 16