Lunes 10 Agosto 2020

Candidatos independientes: víctimas de la inequidad en campañas

Está de más decir que los candidatos independientes en todo el país enfrentan una carencia de equidad en cuanto a la asignación de recurso económico para campaña y promoción del voto.

Asimismo, de cuestiones no menores, como por ejemplo la posición de su emblema en la boleta electoral, o la cantidad asignada para espacios publicitarios en radio, televisión y espectaculares.

También está de más mencionar que estos vacíos jurídicos, en un ambiente de crisis participativa, y, por tanto, crisis política, acentúan la simulación que de manos de un organismo electoral deslegitimado, promueve la idea etérea e ilusoria de que cualquier ciudadano "sin partido" podría acceder a un puesto de elección popular "al igual" que los candidatos postulados por un partido político.

Para empezar, ¿cómo se pretende lograr la equidad en el proceso electoral, cuando los independientes no cuentan con los mismos beneficios que sí tienen los partidos?

¿Es correcto que se aplauda democráticamente una "oportunidad en condiciones desiguales"? -de por sí el término "oportunidad" ya no lo parece tanto si se mira desde esta perspectiva, pues se vende la idea ilusoria de que un pequeño David con una oportunidad puede vencer a un enorme Goliat.

Lo que no se dice es que el pequeño David compite con un motor de 100 caballos de potencia, contra varios Goliat que traen un motor de 500 caballos cada uno. He ahí la simulación.

Amigo lector: suponga usted que es estudiante y que la escuela, le queda a 50 kilómetros de distancia, pero no tiene automóvil propio ni los recursos económicos suficientes para adquirir uno, así como sus demás compañeros.

La educación es un derecho universal, y por lo tanto, usted está inscrito en dicha escuela. ¿A quién se le dificultará más ir diariamente a estudiar? -Usted ha respondido bien a este breve, pero ilustrativo ejercicio.

Pues bien, el mismo fenómeno se presenta en las elecciones para el caso de los candidatos independientes.

Ahora, cabría preguntarse ¿a quién se debería apoyar para que todos se beneficien equitativamente de la educación impartida por esa escuela que dista de usted 50 kilómetros? -La respuesta salta inmediatamente de nuestra mente, pues surge de nuestro sentido común.

La inequitativa situación financiera con que arrancan los independientes en este nuevo ecosistema electoral, aunado a la nula "presencia de marca" del candidato, la falta de estructura (recursos humanos), la nula presencia de clientela electoral, así como el boom de las redes sociales y la difusión de las desventuras de 'El Bronco', le abonan a que los independientes inicien en desventaja ante sus competidores los partidos políticos.

Es aquí donde debo comenzar a escribir sobre el caso de Morena, un partido político surgido como una nueva opción de izquierda con políticos y operadores profesionales disidentes de otros partidos políticos, al mando de Andrés Manuel López Obrador.

Si bien este partido tiene acceso a las mismas prerrogativas que el conjunto de todos los independientes (para la presupuestación y dispersión de los recursos de campaña, los independientes son tomados en conjunto como un nuevo partido: candidatos a gobernador, diputados, y presidentes municipales), se sigue sin estar en condiciones óptimas para competir contra los demás partidos, no garantizándose el que los beneficios sean equitativamente distribuidos entre todos: ¿usted da de comer al más "gordito" de sus hijos más "carnita" que al resto de sus hijos? –ha vuelto a responder bien a la dinámica.

Solo queda marcar que entre los independientes y Morena existe una pequeña pero gran diferencia: Morena, al igual que los demás partidos de vieja creación, tiene recursos ministrados por el INE para sus actividades durante todo el año, generando presencia de marca a través del acceso a los medios de comunicación para difundir sus mensajes partidistas, así como desarrollar su presencia en tierra.

En cambio, los independientes no cuentan con este beneficio, que bien les permitiría promover su nueva figura política, y se quedan solo con la figura de "obtención del apoyo ciudadano" (tradúzcase en "juntar las firmas para lograr la candidatura").

Al existir estos vacíos jurídicos en cuanto a equidad entre los competidores, las candidaturas independientes quedan solo como pulverizadoras del voto y voluntad política, y no como un objeto para instrumentar la democracia al menos en esta elección.

Mientras los partidos se quedan con gran parte de su clientela (una cuantiosa clientela patrocinada por el INE y OPLE's a manos llenas), los independientes serán apoyados por los que "se mudan" de opción política, opción política que no pudo competir contra los partidos políticos en cuestión ni financiera ni territorial ni mediática.

Se explicará el por qué en el caso concreto de Zacatecas, a raíz de los reiteradamente llamados vacíos jurídicos, a ninguno de los 2 candidatos independientes a gobernador les alcanzará para el triunfo (Rogelio Soto Acuña y Alma Rosa Ollervides) -por más que tengan razón sobre sus predicamentos- la racionalidad de los habitantes ha sido secuestrada de nuevo debido al control territorial que ejercen los partidos a través de promesas punto menos que irrealizables.

El electorado ha sido de nuevo dominado por el control mediático y psicológico del "juego de la campaña", juego en donde gana el que más mentes domina a través de alicientes como despensas, refrigeradores, calentadores solares, tinacos, camisetas, gorras, sombrillas, efectivo, vales, promesas de inscripción a programas sociales, y un largo etcétera al momento incalculable.

Por ejemplo, los partidos que estuvieron repartiendo "vales" para que una vez que ganen vaya la gente a cambiarlos por un programa... me queda la duda estimado lector: ¿se ha puesto usted a hacer cuentas sobre cuántos "vales" se repartieron de apoyos que rondan los mil pesos mensuales por cabeza? ¿De dónde van a sacar alrededor de 1.100 millones de pesos mensualmente?

Pero bien, a nosotros solo nos quedará jugar el juego de "la víctima electoral" y echarle la culpa de nuevo a los partidos, cuando no fuimos lo suficientemente sagaces para darnos cuenta del engaño, gracias a que no tuvimos la capacidad de realizar un simple cálculo matemático.

Dos independientes queriendo correr hacia el mismo puesto, pero se cortan los pies
Otro de los perjuicios de los vacíos jurídicos que hay en torno a los independientes, es el que no existe la figura de "candidatura única".

Mientras existan 2 independientes o más al mismo cargo, le están haciendo el "favor" a los partidos al diluir el "voto independiente", restándose oportunidad de conseguir el puesto.

Tal es el caso de uno (cualquiera) de los 2 independientes a gobernador en Zacatecas, dependiendo de cómo queden en la lista de posiciones final: uno de los 2 tuvo que haber declinado por el otro.

Si la intención es ganarle a la partidocracia, ¿por qué uno de los 2 no se bajó de su candidatura y se sumó a la del otro? ¿tiene que ver que alguno de los 2 no era independiente completamente y que ayudara a los partidos a diluir la voluntad del voto para que ellos ganasen? ¿o alguno de los 2 hizo berrinche e irracionalmente se obstinó en seguir adelante? (una decisión que para nada persigue el bien común o un valor público).

Nótese que en días pasados el 'Bronco' en Nuevo León desdeñó la propuesta de Jorge Castañeda sobre una candidatura única rumbo a 2018...

Ya veremos en qué posición quedan en la contienda doña Alma Rosa o don Rogelio Soto.

¿No pudieron haber negociado ambos como uno solo con Marco Flores, Magda Núñez y Rafael Flores para hacer un solo frente, un frente en el que uno de los independientes a gobernador liderara? (Magda fue abandonada por su propia gente supuestamente; a Marco la gente lo quiere cantando, no gobernando; y Rafael Flores nunca tuvo oportunidad frente a la fuerte influencia mediática de un AMLO a través del apellido Monreal, ni frente al voto duro priísta.

Esto, apreciable lector, le hubiera dado el "gane" a alguno de los 2 independientes en la elección, contrarrestando la dominación territorial, financiera y mediática de los 2 partidos más fuertes, dándose la oportunidad de "darle una lección" a la partidocracia y demostrar cómo es que se tiene que administrar un Estado.

 

*Consultor Político