Lunes 19 Octubre 2020

El crecimiento de los problemas

El gobierno zacatecano ha tenido un año lleno de complicaciones durante su primer ejercicio, agudizadas por la falta de liquidez en las arcas estatales, carencia de recursos federales para pagos de nómina y proyectos productivos o de infraestructura, por la prolongada sequía que golpea como nunca al campo y la preocupante inseguridad que se vive en la entidad.

¿Cuál de todos los problemas es el más grave y delicado?


Muchos zacatecanos y zacatecanas opinan que la crisis de inseguridad que se vive en nuestra entidad es lo más grave y preocupante y que, incluso, rebasa sustancialmente el problema de empleo.

Las constantes balaceras y asesinatos están a la orden del día. A cada momento vemos pasar patrullajes y escuchamos balaceras en el área urbana de Zacatecas-Guadalupe, pero el procurador Arturo Nahle García argumenta que son llamadas de “falsa alarma”, como sucedió en Colinas del Padre.

En tan solo siete meses del presente año han muerto 107 personas durante enfrentamientos o asesinatos derivados de secuestros o “levantones”. La cifra continúa incrementándose, pues este fin de semana trascendió extraoficialmente que entre ocho y diez personas murieron en un enfrentamiento en Jalpa entre el Ejército y la delincuencia organizada.

Por otro lado, el problema de la sequía que padece el campo zacatecano empieza a mostrar su lado crítico. Algunos funcionarios han tratado de desviar la gravedad de la situación al señalar como poco prioritaria la petición de la declaratoria de desastre natural por un lado, y por el otro lo engorroso de los trámites justificatorios ante la Federación, lo que ha generado un fuerte desgaste a la actual administración.

El campo zacatecano está desolado y los campesinos sin esperanza. Ésta es la peor sequía en los últimos 70 años que padecen los campesinos, pero no escuchamos cuáles serán las medidas para enfrentar la situación. No las vemos tampoco.

Algo paradógico sucede también en la ciudad. Mientras en el campo la sequía azota los cultivos, en la ciudad las constantes fugas de agua inundan las avenidas y calles zacatecanas y evidencian la ineficacia del director de la Junta Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado de Zacatecas (JIAPAZ).

La semana pasada, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público dio a conocer que prevalece un fuerte endeudamiento entre las entidades federativas, al ubicarse en 316 mil 704 millones de pesos.

El periódico Reforma publicó en su versión digital lo siguiente:

“En 6 meses aumentó la deuda de 15 entidades, siendo Zacatecas el primer lugar, con un aumento de 161.4 por ciento, de 682 millones de pesos a mil 783 millones al 30 de junio de 2011.

“Nayarit ocupó el segundo sitio, con 41.4 por ciento, para quedar con un saldo de 4 mil 454 millones”.

Parte de la explicación que ha dado el Gobierno del Estado en primera instancia fue en el sentido de que el crecimiento de la deuda se debió a la herencia de la pasada administración amalista pero, además, el secretario general de Gobierno dio un dato revelador: la actual administración tuvo que solicitar 600 millones de pesos a la banca privada para pagar sueldos y aguinaldos a los maestros zacatecanos, porque la Federación no canalizó recursos para tal efecto.

Sin embargo, la decisión desató una fuerte controversia en el Congreso porque el Ejecutivo no le notificó y menos aún le solicitó permiso para contraer deuda. Se ignora si ese recurso ya fue solventado, si fue a corto o largo plazo y a qué tasa de interés se contrató.

Por otro lado se ha complicado el proceso para contraer más deuda pública con  la banca comercial. Hasta este momento las calificadoras no han emitido un resolutivo sobre la calificación del gobierno zacatecano, lo que influirá en la conformación de la Tasa de Interés Interbancaria de Equilibrio (TIIE) que se le otorgará a la actual administración que solicita un crédito por el orden de casi cinco mil millones de pesos.

El tema se complica todavía más porque el crédito que se contrató para el financiamiento de Ciudad Gobierno tuvo como base para el pago la TIIE vigente, pero en la actualidad ya no existen las condiciones para poder obtener una calificación  de esa índole, a causa de que el gobierno fue boletinado en el buró de crédito. Algunos especialistas estiman que será TIIE más tres o más cuatro.

Pero la politización también está a la orden del día. La semana pasada el Congreso del Estado de Coahuila dio a conocer que Humberto Moreira, actual líder nacional del PRI, dejó endeudado al estado por 32 mil millones de pesos y que los coahuilenses los tendrán que pagar en 32 años. Cabe recordar que Moreira recibió al estado con una deuda de 323 millones de pesos.

El secretario  general de gobierno Esaú Hernández Herrera afirmó que la deuda de Zacatecas creció porque se decidió hablar con la verdad a Hacienda, pero la realidad es otra. No informó a qué tasa de interés se solicitó el crédito y a qué plazo. Tampoco dijo porqué la Federación no canalizó esos recursos al gobierno estatal. ¿Será porque aquí en Zacatecas se pagan 90 días de aguinaldo y la Federación solo tiene autorizado lo que marca la Ley Federal del Trabajo? ¿Será porque la Federación no tiene autorizado el número de plazas que ha incrementado sustancialmente la Secretaría de Educación y Cultura? Son preguntas.

En medio de esta problemática el gobernador Miguel Alonso ha concluido prácticamente su primer año de gobierno.

Los problemas van a la alza.

Una crisis podría estar tocando la puerta.

Al tiempo.