Lunes 21 Enero 2019

El lloriqueo, parte de la cuarta transformación en Guadalupe

Alcalde de Guadalupe busca respaldo estatal y federal

El que parece que aun no entiende o no quiere entender que las campañas ya terminaron y debe de dejar de lado la demagogia barata, para ponerse a trabajar, es el alcalde de Guadalupe, Julio César Chávez.

Pues, desde el primer día que tomó protesta únicamente se a dedicado a lloriquear, señalar y justificar su ineficiencia para gestionar, administrar y dar resultados. Le quedó grande la encomienda.

Si bien, la situación financiera de los municipios es decadente y no privativa de Guadalupe, quienes entendieron a la perfección el panorama y optaron por trabajar y anteponer el bien social que los particulares, fueron sus compañeros de partido: Ulises Mejía y Saúl Monreal, además de otros acaldes como Toño Aceves y Miguel Torres. Bien por ellos, saben de qué lado jugar.

A pesar de que Julio César ha usado artimañas baratas mediáticas para presionar al gobierno y querer ser compadecido, no le han funcionado y su desesperación crece.

A este alcalde se le olvida que para que le vaya bien a su municipio es corresponsabilidad de todos, y los puestos clave en la Federación están ocupados por sus compañeros de la Cuarta Transformación.

Es de reconocer, y como lo hace siempre, de frente y sin titubeos, ante los medios de comunicación el gobernador Alejandro Tello fue claro, y les dijo que es imposible que su administración rescate a los 58 municipios de sus crisis financieras; por ello, los invitó a unirse y hacer un solo frente para que, de la mano, vayan a la Federación a gestionar recursos. Es de insistir, es momento de que los que siempre han señalado vean por Zacatecas.

Sentado, llorando y “sin dormir”, jamás se solucionará la problemática del municipio.

Magistrados virreyes retan al Ejecutivo, Legislativo y a los zacatecanos
Desde la llegada de Alejandro Tello al gobierno de Zacatecas, el tema de la austeridad continúa vigente. Se hizo realidad de alguna forma en el Ejecutivo, más tarde en el Legislativo con la eliminación de las herramientas legislativas y ahora le toca al Judicial, un Poder en el que han nadado de muertito para conservar su discrecionalidad.

Hace unos días el polémico diputado del PRD, Juan Mendoza, sacó a la luz pública lo que cíclicamente se ha repetido: que los magistrados en funciones y en retiro del Poder Judicial viven como virreyes frente a un estado de carencias y pobres.

No sólo son los más de 100 mil pesos que cada mes se embolsan como salario los magistrados, sino que una vez retirados del cargo, sin importar su edad, sólo haber cumplido con su periodo o incluso antes, se llevan un haber de retiro de por vida en el que incluso si mueren, sus viudas podrán disfrutar de él.

Nadie está en contra de dar una pensión digna incluso a los familiares del trabajador, pero en este caso, no hablamos de una pensión digna, sino de un abuso al erario.

Un trabajador común y corriente debe trabajar por lo menos la mitad de su vida para, en su momento, retirarse y tener una pensión carente. En el Poder Judicial de Zacatecas basta con ser magistrado, trabajar una década en promedio o menos para asegurarte la vida. Sin contar que los magistrados llegan ahí por favores políticos del gobernador en turno.

Felipe Borrego es de los que ha estado en el ojo del huracán porque no sólo se lleva su pensión millonaria que le pagan los zacatecanos por pocos años como magistrado, sino que también percibe un salario bastante halagador del Consejo de la Judicatura Nacional.

El gobernador Alejandro Tello, incluso sin importante los problemas políticos que sus declaraciones le podrían acarrear con el Poder Judicial, ya se pronunció en contra de esos excesos de la clase política y por terminar con ellos.

¿Hará caso el Poder Judicial a las demandas de los zacatecanos, históricamente del Ejecutivo y del Legislativo o seguirá navegando sin importarle lo que tarde o temprano deberá atender? Tantita de vergüenza deberían tener.

Inician las comparecencias
Este lunes a las 10 de la mañana inician las glosas con motivo del segundo informe del gobernador Alejandro Tello.

Quien abre este ciclo de pasarelas de funcionarios, que en su mayoría no han dado los resultados esperados, es el recién nombrado secretario General de Gobierno, Jehú Salas Dávila. Será su presentación oficial ante la esfera política, los diputados y medios de comunicación.

El principal reto de este funcionario, será demostrar que su juventud no es una limitante para dirigir la dependencia encargada de llevar la política interna del estado, y a su vez dejar ver que no fue un error del gobernador su designación. ¿Podrá demostrarlo?

Otro reto de este secretario es comenzar a restructurar internamente la dependencia, pues, de sus principales acciones que tendrá que hacer, es deshacerse de los subsecretarios que se han convertido en un cáncer para el gobierno y el gobernador.

Nos leemos la siguiente semana en este espacio donde todo se sabe...