Miércoles 20 Marzo 2019

Peñasquito, con intenciones de presionar a Tello

La minera canadiense Peñasquito, con presencia en Mazapil, anda enojada y quiere obligar al gobierno de Alejandro Tello a que utilice la fuerza pública para desalojar a los transportistas que desde hace días mantienen bloqueados los accesos a la mina en exigencia de ser contratados para ciertos trabajos.

El tema escaló a la escena pública cuando, el pasado viernes, en una entrevista radiofónica, el director de asuntos corporativos y seguridad de Gold Corp, Michael Harvey, se echó de cabeza y dejó entrever que Peñasquito maicea a líderes sindicales para sus conveniencias.

Sin medir sus palabras, dijo que la minera canadiense tiene una relación comercial desde hace años con la empresa transportista de Ascensión Carrillo y en este conflicto, la minera está dispuesta a “compensarlo con dinero”, pero como no llegan a acuerdo sobre el monto porque él quiere “mucho más”, es que no se logran estos acuerdos.

Una vez más el tema de las mineras y su doble discurso. Sí, son generadoras de empleos, pero también dañan comunidades, se prestan a juegos sucios y extorsionan y cuando lo planeado no les sale, quieren presionar a los gobiernos en turno para que jueguen a su favor.

Ahora, la única salida que ha implementado Peñasquito es querer presionar a Alejandro Tello para que haga uso de la fuerza pública y se vaya contra la población. El gobernador ha dicho que no se irá contra el pueblo y durante la inauguración de la Expo Minera, les advirtió a los empresarios que inversión sí, pero también respeto por las comunidades y cumplimientos de acuerdos.

Dicho eso, a la empresa no le quedará más que resolver de manera correcta y de acuerdo con la ley; las artimañas, las tendrán que dejar a un lado.

Si el gobernador llegara a ceder a las presiones para atender un asunto entre particulares que pudiera derivar en un tema de interés público por hacer uso de la fuerza pública, Tello sería el más dañado en todo esto, porque al final de cuentas Peñasquito podrá continuar con sus pagos económicos a líderes, pagarles y solucionar el asunto sin mancharse las manos.

Al final de cuentas, ahí están las declaraciones de Michael Harvey: “la mina está dispuesta a compensar al señor (Carrillo) con dinero, pero quiere mucho más y por eso bloquea la entrada de la mina… nosotros tenemos que negociar con esos señores, sino nos bloquean, tenemos que trabajar con las condiciones reales en la zona y el gobierno les permite negociar extorsionando”.

Inicia la guerra electoral, todos contra todos
A 3 semana de que termine este histórico proceso electoral, la guerra sucia ha comenzado, pues los partidos, sean pequeños o grandes, van con todo y contra todos.

Como ejemplos claros de desesperación son los registrados recientemente tanto en la capital, como en Fresnillo y Villanueva.

El primero fue contra la candidata del PRI a diputada local por el Distrito 1, Lula de la Rosa, a quien sus contrincantes y quienes la ven ya ocupando una curul en el Congreso Local, le vandalizaron algunas de sus bardas donde tiene su propaganda. En respuesta, de manera contundente, les dijo a los actores intelectuales “pueden borran mi nombre de una barda, pero no mi trabajo”.

En Villanueva, la dádiva ha comenzado con la entrega de material para construcción por parte del candidato a presidente municipal por la coalición Juntos Haremos Historia, Iván de Santiago.

Según trascendió entre los habitantes del municipio, un camión repleto de cemento y varilla se le fue retirado.

Pero sin duda quien fue evidente su delito electoral, el cual no solo le podría costar votos sino hasta la candidatura, fue el candidato de Morena a diputado local por Fresnillo, Omar Carrera.

En un escandaloso vídeo, se muestra claramente cómo de manera sínica y desvergonzada el cuñado de Ricardo Monreal comete actos desesperados al arrancar, él y su equipo, lonas de sus contrincantes. Lo más bajo que puede hacer un candidato, cometer delitos electorales y que te descubran.


Un día del zacatecano DIFERENTE
Con un verdadero cambio en la logística y organización, fue como se desarrolló la edición 68 del Día del Zacatecano en la Ciudad de México.

No dejaron ingresar bebidas alcohólicas debido a que fue parte del compromiso del Gobierno de Zacatecas con las autoridades del Bosque de Chapultepec, para guardar el orden, y se vivió un ambiente familiar y de alegría.

Es de señalar que sí hubo algunos reclamos por no permitirles ingresar cerveza o tequila, pero cuando se comienza a poner orden a una fiesta donde el desorden era lo que prevalecía, son reacciones normales.

Durante el evento, el gobernador hizo un llamado a la unidad, tanto para los zacatecanos que radican en la capital del país, como a los que habitan en el estado para que después del 2 de julio se esté como si nada hubiera pasado y respetando la voluntad de los zacatecanos.