Sábado 26 May 2018

Adiós a su minita de oro: eliminarán herramientas legislativas

Ha trascendido que es cuestión de días para que se formalice en la legislatura de Zacatecas la eliminación de las aberrantes y abusivas llamadas herramientas legislativas, dinero que tanto le cuesta al pueblo zacatecano y con el cual, durante años, los diputados zacatecanos lejos de dedicarse de lleno a legislar, la han hecho de Santa Claus al repartir siempre con interés político dádivas entre los ciudadanos de sus distritos, o simplemente hacen gordos sus bolsillos.

No es que se critique el apoyo a los más vulnerables, por contrario, desde los gobiernos se deben reforzar las estrategias y programas sociales que realmente ataquen la pobreza, pero en el caso de los diputados sí que está demás el que se dediquen a repartir despensas en el mejor de los casos, porque en el tintero hay tantas anécdotas de muchos que se quedan con el dinero y lo que son capaces de hacer para incrementar sus cuentas bancarias personales.

Históricamente los diputados zacatecanos reciben, aparte de su dieta (considerada de las más onerosas de los diputados locales del país), una cantidad mensual para dar apoyos sociales. Actualmente la cifra llega a los 6 millones de pesos al mes repartidos entre los 30; al año, esto se traduce en la módica cantidad de ¡72 millones de pesos año!, y esto sin tener que hacer gran cosa.

Estos 72 millones de pesos, los representantes populares los tienen en sus bolsillos para repartir entre los ciudadanos de manera tramposa y discrecional a su gusto, pues es sabido que si un ciudadano se acerca al Congreso para pedirles un apoyo, la respuesta será “no tengo” y a las pruebas nos remitimos, acérquese y verá como nos dará la razón.

La realidad es que sí tienen y mucho, nada más y nada menos que 170 mil pesos mensuales para repartir entre los zacatecanos cada uno, sin embargo, esa cantidad se ha convertido en símbolo de opacidad, trampa y cinismo, ya que incluso se habla de que puede ser más el monto y sólo ellos lo saben, pues basta una copia de una credencial de elector y, por qué no, la falsificación de una firma de un supuesto beneficiario para comprobar un falso apoyo.

Ante las irregularidades escondidas en esa práctica que no es más que una dádiva barata, recordamos que desde el inicio de la administración actual, Alejandro Tello Cristerna exhortó a los diputados a eliminar el apartado de herramientas legislativas, pero como no les convino los abusivos se hicieron de oídos sordos.

Sólo el legislador Luis Medina de Morena llevó el tema a la opinión pública, pero paradójicamente no fue secundado ya por lo menos por los integrantes de su fracción.

Recientemente, con la licencia solicitada por algunos diputados que buscan reelección u otro cargo, el tema se ha puesto una vez más sobre la mesa y todo indica que las herramientas legislativas serán eliminadas, como una medida al reclamo de los suplentes quienes ya llegaron a reclamar que les sean entregadas.

Tan jugosa es la cantidad que reciben por ese concepto los diputados que hay quienes de los ahora candidatos, pierdan o ganen tenían en la jugada regresar a su cargo después del primero de julio (un día después de la elección) para reclamar el dinerito que tanta falta les hace.

Que no quepa duda que la única función de un diputado es la de legislar y no la andar de repartidores de despensas o dádivas cual si fueran un Santa Claus en el mejor de los casos, porque sabemos de muchos que han amasado fortunas porque sin entregar nada de sus herramientas legislativas a los ciudadanos. Al mes se han llegado a embolsar a su cuenta personal más de 300 mil pesos, cantidad que en casi ningún otro trabajo digno y legal podrían ganar así de fácil. Por eso el Congreso es para muchos esa minita de oro a la que tanto anhela llegar a clase política zacatecana.

La opacidad, estandarte de Geovanna
Sin importar lo abusivo y opaco que es la distribución de las tan llevadas y traídas herramientas legislativas, existen diputados que hacen uso de su embestidura como legisladores para abusar aún más del dinero de los zacatecanos y manejarlo así a su antojo; pues tal es el caso de la petista Geovanna Bañuelos, próxima senadora plurinominal (eso si todo sale como lo planea), quien desde su llegada ha usado su cargo para hacer y deshacer a su antojo.

Resulta que hace meses se auto-concedió un préstamo de nada más y nada menos que de 400 mil pesos, sin intereses ni plazo, de los cuales a poco menos de 4 meses de que termine la actual legislatura sigue debiendo 50 mil pesos, mismos que aún no se le ven ganas de pagar.

No obstante y a pesar de ser una de las diputadas que más cuestiona supuestos actos de corrupción de todo tipo y de cualquier persona, al parecer a ella le gusta andar con el mismo estandarte, pues -como dirían las abuelas- por sus pantalones le ha aumentado en 2 ocasiones el sueldo a su esposo que se desempeña como asesor; además de él, se le suma su secretaria personal y un trabajador del área de comunicación social, Miguel Ángel Ovalle; dichos aumentos salariales van desde los 6 mil hasta los 10 mil pesos a cada uno.

Y es así que este tipo de políticos como el candidato a la Presidencia, Andrés Manuel López Obrador, les garantiza a los mexicanos las transparencia y honradez de sus colaboradores; pues con esto ahora solo le queda pedir que Jaime Rodríguez “El Bronco” no gane las elecciones, pues de hacerlo le “mochará” las manos.

 

Nos leemos la siguiente semana en este espacio donde todo se sabe...