Sábado 15 Agosto 2020

De acuerdo, más recurso para UAZ pero no más corrupción

Campus Siglo XXI

De nueva cuenta los universitarios saldrán a la calle esta semana, ahora para exigir al Gobierno Federal el dinero necesario para cerrar el año. Este 2017 no fue la excepción y el presupuesto ordinario de la UAZ tiene un déficit de 400 millones de pesos que de no obtenerlos no habría posibilidades de pago para los profesores y trabajadores, lo que se traduce en irritación social.

Sin contar el adeudo de alrededor de 2 mil millones de pesos que tiene la rectoría con el Issste, Fovissste y el Sistema de Ahorro para el Retiro.

La Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) no es la única institución de educación superior pública en condiciones similares; hay por lo menos otras 4 en el país que piden a la Federación recurso extraordinario y así poder cerrar el año, de lo contrario se declararán en insuficiencia financiera.

De acuerdo, nadie se niega a que la UAZ reciba el recurso necesario y que haya el apoyo suficiente a las universidades públicas del país, pero... lo que sí nos gustaría como zacatecanos es tener cuentas claras, porque de todos es sabido que hay excesos al interior de la casa de estudios.

Volteemos a la historia reciente y recordemos cuando en la administración del rector Alfredo Femat, que fue de 2004 a 2008, se anunció a los zacatecanos con bombo y platillo que la UAZ había sido rescatada y mayoritariamente saneada en sus finanzas. Pero más duró el festejo que el saneamiento, pues con la llegada en 2008 del rector Francisco Javier Domínguez Garay se dio al traste con los logros alcanzados.

Más con el interés de cumplir compromisos políticos mediante contrataciones de nuevos profesores, que el de lograr una mayor cobertura educativa en el estado,

Francisco Domínguez y una parte el poco brillante de Armando Silva emplearon a alrededor de 1.200 nuevos docentes universitarios, abrieron más preparatorias y programas académicos en distintos municipios.

Todo, sin tener el soporte financiero de Gobierno Federal, pero muy “abusado” los gastos los hizo con el dinero de la seguridad social de los trabajadores y docentes universitarios. Dichas acciones evidenciaron que planeación no hay, compromisos políticos sí.

No está mal el que haya más escuelas, pero lo cuestionable es hacerlo sin el soporte financiero y sobre todo de educación media superior, pues no es su función primordial ya que una universidad tiene razón de ser para atender el nivel superior y los posgrados.

La UAZ además se ha visto envuelta en múltiples escándalos de corrupción como su participación en la llamada “estafa maestra”, donde se prestó a ser parte de jugadas de funcionarios del Gobierno Federal para bajar recursos a cambio de proyectos fantasmas y las cantidades millonarias fueron a dar a los bolsillos de unos cuantos, menos a los de la educación.

También se dio la compra de prestaciones a destacados docentes, quienes además de recibir una jugosa cantidad por ellas, aún se siguen beneficiado y de nada sirvió el programa para ahorrar recursos.

El Sindicato de Trabajadores (Stuaz) no se queda atrás en los asuntos turbios y ahí la universidad tiene a un líder que pasa por su cuarto o quinto periodo al frente y que en la última elección con acciones medio fraudulentas a todas luces fue apoyado por el exgobernador Miguel Alonso, quien usó la fuerza pública para desalojar del bulevar a quienes estaban en contra del cacique del Stuaz, Rafael Rodríguez Espino.

Hay profesores que no se caracterizan precisamente por su coherencia y productividad, sino por casos de amiguismo, etcétera.

Historias así hay muchas, también asuntos que criticar a las diferentes administraciones, sus líderes sindicales, trabajadores, profesores y hasta alumnos, pero sin duda la UAZ tiene más aspectos positivos que cualquier negro historial.

La UAZ es la única universidad del estado que tiene programas reconocidos de calidad, miembros del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y su calidad académica es alta, ni qué decir de la casi gratuidad de sus programas, lo que la hace la única opción para estudiar para miles de zacatecanos.

Está bien que salgan a las calles, pero también le exigimos trasparencia y honradez a los universitarios. Ya basta de abusos, queremos propuestas para que se ganen ese dinero que cada año pelan.

El gobernador Alejandro Tello ha anunciado que acompañará a la UAZ en las gestiones. No ha sido demagogia hasta ahora pues al inicio de su administración incrementó el subsidio estatal porcentualmente y se aventó incluso al cobro de más impuestos para destinarle una parte importante a la casa de estudios. Solidaridad la han tenido, ahora falta reciprocidad de los universitarios con la realidad actual.

Tello con su equipo de comunicación
La semana pasada el gobernador Alejandro Tello se reunió con los directores de comunicación de cada una de las dependencias estatales y también estuvo presente el coordinador general.

A todos Tello les dio su respaldo, les pidió reciprocidad y les recordó la importancia de trabajar en equipo y dejar de lado cualquier tema y además, el respaldo al coordinador general fue claro.

También a los jefes de prensa de cada dependencia les dio su jalón de orejas respecto de sacar a sus funcionarios a los medios de comunicación, hacer que den la cara por el gobierno y demuestren que trabajan.

Los cambios
Los tan anunciados cambios en el gabinete de Tello se avecinan, por lo pronto está en puerta y es un hecho el del jefe de oficina, Juan del Real, quien anda en abierta campaña ya con el aval de ser candidato en 2018.

El priísta hasta se ha atrevido a declarar de temas controversiales como el matrimonio entre personas del mismo sexo, del cual se ha pronunciado por analizarlo, como una clara alusión al trabajo que no hacen los diputados actuales.

Nos leemos la siguiente semana en este espacio donde todo se sabe...