Viernes 24 Noviembre 2017

Más política y menos gobierno en ayuntamiento Zacatecas

El priismo zacatecano sufrió una fuerte derrota en las elecciones del 2016 al perder la capital del estado de Zacatecas –“la joya de la corona”, como dicen algunos- pero interpuso un recurso de impugnación ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (Trife) para anular el resultado por presuntos actos anticipados de campaña.

La estrategia jurídico-política coincidió con los deseos del comité nacional del tricolor para cerrarle el camino al sempiterno candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y fincarle, con el antecedente zacatecano, actos anticipados de campaña para detener su proselitismo en el país.

No se logró parar en seco al político tabasqueño pero se le arrancó a Zacatecas la posibilidad de una alternancia más en la capital del estado que, desde 1998, ha registrado transiciones de gobiernos perredistas, panistas, pero en el 2016 se frustró la decisión ciudadana de elegir a una militante del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

Los ciudadanos de la capital zacatecana han sido tradicionalmente la población más crítica a los gobiernos priistas, lo que se ha demostrado en las alternancias que ha registrado en los últimos decenios.

Constituye también el termómetro crítico para el gobernante en turno ya que su comportamiento electoral, proyecta las tendencias de los procesos electorales que se registran en el estado.

Al reponerse la nueva elección municipal el PRI postuló a su candidata perdedora, Judit Magdalena Guerrero López, una política de larga trayectoria en el estado que ha ocupado cargos de Secretaria general de Gobierno, senadora de la República; diputada local y federal; regidora y líder de su partido.

La alianza PRI-Verde-Panal no funcionó y la entonces candidata sudó para lograr una pírrica victoria en la capital zacatecana, en donde solamente obtuvo casi el 13% de la votación del padrón electoral.

La actual presidenta municipal de Zacatecas obtuvo el triunfo gracias a la no participación electoral de Morena, que decidió no postular candidato o candidata por indicaciones de su líder Andrés Manuel López Obrador, bajo el pretexto de que sería una farsa porque, quienes decidieron invalidar el resultado electoral anterior, eran los mismos que organizaban los comicios extraordinarios.

A pesar de tener el apoyo de la dirigencia nacional priista de Enrique Ochoa y la local de Roberto Luévano, Judit Guerrero no logró convencer ni cautivar al electorado capitalino. No conectó con la ciudadanía y menos aún, recibió el pleno respaldo de la estructura de su partido. La prueba está en los magros resultados electorales.

Esta situación obliga a esta política zacatecana a legitimar su llegada a la presidencia municipal de Zacatecas, a emprender acciones que conquisten el ánimo del electorado que se siente aún despojado electoralmente; a iniciar actos de gobierno eficientes que procuren servicios públicos de calidad y estimular la participación de la ciudadanía, y sobre todo, a ejercer una administración transparente.

Pero hasta el momento no ha sido así porque se ha empeñado en proteger a sus antecesores, que le dejaron deudas millonarias y recursos de participaciones estatales comprometidos, así como la generación de plazas laborales que le impiden iniciar un proceso de liquidación de personal eventual de la obesa nómina.

La administración de Carlos Peña Badillo, actual diputado local, obtuvo un crédito por 150 millones de pesos para la construcción del edificio anexo y estacionamiento, así como para la edificación de la dirección de seguridad pública municipal, deuda por la que la alcaldía capitalina eroga anualmente 20 millones de pesos para capital e intereses.

En tanto el presidente del Consejo Ciudadano que gobernó del 15 de septiembre de 2016 a enero de 2017 y que presidió Catarino Martínez Díaz, pasó con pena y sin gloria por el gobierno municipal capitalino, en donde dejaron una deuda por 17 millones de pesos para el pago de salarios, gasolina y otros costos, así como la contratación de más personal y asesores y el otorgamiento de plazas laborales.

Además el presidente consejal, Martínez Díaz, comprometió los recursos que por un año se le cobra a la cadena de tiendas Oxxo en el padrón de comercio, lo que limita todavía más los ingresos propios de la tesorería municipal. Con dichos ingresos anticipados se simuló que la cadena comercial había donado dos camiones recolectores de basura al municipio, lo que es una muestra de la opacidad con la que se opera.

Pese a ello Martínez Díaz fue designado por el gobernador Alejandro Tello Cristerna como subsecretario de Desarrollo Político de la Secretaría General de Gobierno. Lo peor es que fue enviado con la representación del mandatario estatal a la ceremonia solemne de conmemoración del Centenario de la Constitución Mexicana el pasado cinco de febrero, lo que se ha aprovechado para alimentar las especulaciones de que será el próximo secretario general de gobierno de la actual administración.

En este escenario la alcaldesa priista se ha dedicado más a hacer política que a gobernar para los capitalinos, quienes esperan que sus problemas de recolección de basura, alumbrado y seguridad pública sean resueltos.

Judit Guerrero está más empeñada en impulsar a algunos colaboradores afines como Susan Cabral Bujdud, secretaria de Administración municipal y ex Síndica del pasado Consejo Ciudadano Municipal, a quien ahora impulsa para un candidatura electoral en el 2018. La funcionaria preside también la Asociación Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer (Amanc Zacatecas) y participa ahora activamente en la vida pública con el apoyo gubernamental.

También promueve a su secretario de Desarrollo Económico y Turismo municipal, Joshua Mendoza Jasso, ex presidente de la Canacintra, empresario que trabaja más para sus negocios personales que para la responsabilidad que tiene en el ayuntamiento capitalino.

Desde el pasado 9 de marzo en su página oficial de Facebook el ayuntamiento capitalino promueve a la empresa HAS-IT, propiedad de Mendoza Jasso, para que se vote a su favor y obtenga el Premio Nacional del Emprendedor. Utiliza, claro está, recursos públicos municipales para apoyar a la empresa particular de uno de los funcionarios que además, obtiene un sueldo del erario municipal.

La presidenta municipal de Zacatecas es una política hábil y manipula algunas situaciones para ganar el aplauso fácil. Por ejemplo, designó a una mujer, la primera, como directora de Seguridad Pública Municipal, para patentizar que hace cosas diferentes y que apoya a la equidad de género en actividades que han estado tradicionalmente reservadas a los hombres.

La designación de María Tenorio, ex agente de la Policía Estatal con solo cuatro años de experiencia en Seguridad, causó impacto mediático y fue objeto de varias entrevistas, pero después tuvo una rebelión de subalternos por el cambio de horario que impuso.

Se calmaron los ánimos pero no así el ambiente adverso que tiene en su contra debido a que no participa en los operativos de seguridad, y además porque no toma decisiones rápidas e independientes.

La alcaldesa capitalina está más metida en el juego político personal que en la acción de gobernar.  Los capitalinos no se equivocaron al momento de votar, condicionaron su sufragio y se les regatea ahora la atención a sus problemas cotidianos.

De 105 mil 842 ciudadanos que conforman el padrón electoral capitalino, solo votaron por Judit Guerrero, 13.770.

Al tiempo.

Director general de logo portico

@juangomezac

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