Lunes 20 Noviembre 2017

"Tejer fino" en la política

A partir del 12 de septiembre Zacatecas entró en un nuevo capítulo del quehacer de la política, en el sentido de que un nuevo gobierno tomaba las riendas en la conducción del estado.

Atrás quedaba –al menos en lo aparente, en la forma- el grupo político que había gobernado durante 6 años y arribaba un nuevo equipo, un nuevo grupo, para montar su visión sobre el trabajo realizado en el pasado inmediato.

Durante su toma de posesión el gobernador Alejandro Tello Cristerna delineó lo que sería su administración, sus objetivos y sobre todo, su visión personal sobre el ejercicio de su gobierno, en el que se comprometió a ser honrado, austero, abierto, transparente; pero la política está ausente en la conducción del actual quinquenio.

A la toma de posesión de Alejandro Tello asistieron los exgobernadores Arturo Romo, Pedro de León Sánchez, Genaro Borrego Estrada, Amalia García Medina (Ricardo Monreal fue el ausente por obvias razones, su hermano había perdido nuevamente una elección por la gubernatura en el estado), lo que mostró no solo apertura sino sensibilidad en el quehacer de la política.

Sin embargo durante el ejercicio de la actual administración ha faltado el manejo político en la solución de los conflictos internos, razón por la cual se han desbordado las movilizaciones que en ocasiones amenazan con salirse de control y generar una mayor inestabilidad social y estructural.

Ciertamente el actual mandatario estatal no tiene una prolongada trayectoria en la política partidista: fue postulado en el 2012 como candidato al Senado de la República y después, el gobernador Miguel Alonso lo impulsaría como coordinador de las elecciones de los procesos comiciales estatales siguientes, hasta convertirse en candidato al gobierno zacatecano por la coalición PRI, Verde, Panal.

Tello Cristerna tiene dos problemas serios:

1.- Miguel Alonso Reyes le dejó un campo minado en lo económico y en lo político. En lo económico, lo dejó con una "quiebra financiera", sin liquidez y con un endeudamiento mayúsculo.

2.- En lo político el exmandatario le dejó "sembrado" y bajo su control los poderes Legislativo y Judicial, así como las presidencias municipales y la dirigencia del Partido Revolucionario Institucional. Asimismo los cuatro diputados federales priistas zacatecanos fueron postulados y apoyados por el exgobernador Alonso.

Además del control político Alonso Reyes ya está moviendo a sus operadores en el interior del estado, para impulsar las candidaturas y perfilar a sus incondicionales en las elecciones del próximo año.

El grupo 'alonsista' ya inició también la defensa en tierra zacatecana del actual director de Fonatur. La semana pasada el ex secretario de la Función Pública y después de Finanzas del gobierno de Alonso Reyes, Guillermo Huizar Carranza, encabezó la defensa de la pasada administración para frenar las críticas por el endeudamiento en el que se dejó al estado.

Si bien es cierto que el gobernador Tello tiene una escasa trayectoria y experiencia política y una formación profesional técnico-administrativo, para gobernar se necesita hacer política.

No basta recaudar y obtener recursos económicos para afrontar las necesidades de la administración pública para proporcionar mejores servicios, obras de infraestructura, equipamiento, pago de salarios a la burocracia y al magisterio. sino también se requiere la sensibilidad, la intuición y el manejo de la política.

La política es fundamental no solo para tener una excelente relación con la federación, con el presidente de la República en turno, sino también con sus funcionarios y no pelearse por minuncias o rencores pasados.

Cuando la Secretaría de Hacienda retuvo del presupuesto federal 132 millones de pesos a la Universidad Autónoma de Zacatecas, se tomó la decisión de apoyar al rector para evitar la quita de esos recursos que son vitales para una institución que atraviesa nuevamente por un adeudo histórico, sin consultar al titular de la dependencia.

Algo similar sucedió con las decisiones de integración del padrón vehicular para los autos ilegales de procedencia extranjera y la propuesta del impuesto de remediación ecológica (impuesto minero), no se consensó con la federación.

En el caso de las empresas mineras el mandatario estatal les favoreció con la negativa de declarar Área Natura Protegida (ANP) al semidesierto zacatecano en una extensión de 2 millones 577 mil 126 hectáreas, superficie que se enmarcaría como parte de la Reserva de la Biósfera.

El argumento que en su momento dio el actual Secretario de Agua y Medio Ambiente (Sama), Víctor Armas Zagoya, en noviembre del año pasado, fue en el sentido de que en ese territorio se asientan desde hace 30 años, 300 concesiones mineras vigentes y que estarían por desarrollarse tres proyectos mineros con una inversión de 8 mil millones de dólares, que significarían 5 mil empleos directos.

Empero en diciembre el Gobierno del Estado propondría al Congreso la incorporación de un nuevo impuesto denominado de remediación ecológica, con el que pretendía recaudar aproximadamente 1 mil 200 millones de pesos, lo que generó el rompimiento de la poderosa industria minera con el gobierno actual. El principal cuestionador y golpeador en contra de la industria minera sería también Víctor Armas.

Ahora, dice el diputado local Le Roy Barragán Ocampo, es momento de "tejer fino" en la política, para lograr otras alternativas que beneficien a Zacatecas en la obtención de recursos frescos.

En la actual administración urge hacer política pero sobre todo, generar una estructura propia que le ayude al mandatario a recuperar espacios estratégicos en el Congreso, en presidencias municipales y en especial, en el partido que lo llevó al gobierno, para que logre transmitir su visión y obtener los objetivos de su gobierno.

Alejandro Tello se ha llevado 6 meses en intentar obtener recursos que le permitan paliar la crisis financiera de su administración, pero la política ha estado abandonada en la conducción del gobierno.

Tampoco se observan operadores o asesores políticos que participen y aporten en la toma de decisiones de la actual administración, lo que se evidencia en la generación de los conflictos y en la prolongación de los problemas. Por ejemplo, hoy se cumplen 33 días de la toma del salón de plenos del Congreso estatal y los manifestantes inconformes aún duermen en el vestíbulo del recinto parlamentario.

En cuanto a la construcción del discurso político es otro de los elementos fallidos de actual gobierno, pero necesario en la construcción de la opinión pública zacatecana.

La política la están haciendo los contrarios a la actual administración estatal y en cuanto más tarde el mandatario en tomar la iniciativa, más avance tendrán aquellos que pretenden reposicionar otra opción y, quizá, otros perfiles en la política del estado.

¿Quién tejerá fino en la política estatal?

Al tiempo.

*Director general de logo portico

@juangomezac

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