Miércoles 21 Octubre 2020

Nacionalidades en disputa. Parte I

frontera-1Testimonios de la Frontera da un paso más, empezando la semana con un nuevo testimonio luego de cerrar “El chilango de la casa grande”.

Curiosamente, la justa dimensión entre ambos testimonios es evidente. Cada uno tiene sus matices. Ya sabemos que Sergio Daniel Benítez vivió dificultades para cruzar la frontera, hasta regresar a México. Hoy, todavía está por verse su porvenir.

Pese todo, Sergio entendió la profundidad que yace en el desierto, el contexto migratorio en carne propia.

Víctor, nuestro nuevo testimonio tiene una conducta diferente. Cada quien habla por como le va en la fiesta. Esta nueva voz a la que hoy escuchamos tiende a descubrir contrariedades.

Señala sin remordimientos su percepción sobre ambos países y nos relata su primer encuentro –quizá inadvertido- con la migración. Víctor Erick C. R. Una nacionalidad en disputa.

Es joven, apenas alcanza los 23 años. Nació en Sinaloa, México, y actualmente vive en la ciudad de Mexicali. Emigró hacia Estados Unidos siendo un niño, a los 13 años, a Los Ángeles y luego a Bakersfield, donde permaneció hasta el 2009, antes de regresar con su familia a México.

Cada que habla sobre el tema Víctor parece disputar su nacionalidad. Le pregunté: ¿Eres mexicano o estadounidense?

- Mexicano-, respondió.

- ¿Qué nacionalidad enarbolas?

Me detuvo en seco.
-    Soy mexicano. Aquí nací y tengo ya 3 años viviendo aquí en Mexicali. Si me preguntas qué país prefiero, podría decirte que Estados Unidos. Allá está mejor que aquí. No por nada se va la gente. México me gusta mucho, no lo conozco, pero no veo que me ofrezca las oportunidades que Estados Unidos sí.

-    frontera-2¿Cuál es tu historia?

-    Mi padre siempre fue ilegal en Estados Unidos. Cuando nos fuimos para allá él ya tenía algo de tiempo trabajando, casa, todo lo básico. Entonces mis hermanos y yo emigramos con visa de turista.

Ese es un recurso para muchos emigrantes que tienen una estancia ilegal pero que pasan legalmente. La visa turística no es para residir o trabajar, obviamente. Llegamos a Los Ángeles.

-    Me comentaste que en principio no te sentiste a gusto.

-    No. Al contrario, me sentía muy incómodo. No me gustaba su lengua, su cultura. Yo no quería ese mosaico cultural. Durante 2 años me negué a aprender el idioma. Me parecía feo. En verdad no me interesaba nada sobre ese país.”

-    ¿Qué hiciste al llegar?

-    Entré a estudiar el 'highschool'.

-    ¿Cómo te trataban?

- Los mexicanos me trataron bien. Fueron hospitalarios, saben unirse, son fraternales con los suyos. Quizá haya rencillas con los de América del Sur.

Los gringos simplemente te ignoran. A ellos no les interesa socializar, pero curiosamente no discriminan tampoco. Te ven pero no te miran.

Los morenos, en cambio, son muy diferentes. Ya habrás escuchado sobre ellos. Nunca me gusta generalizar, pero lo viví y mi experiencia es esa: los morenos, “mayates”, son los más conflictivos y racistas. De joven, me llegaron a decir ‘wet back’. Eso es cotidianísimo en Estados Unidos, dentro de las escuelas, en los trabajos.

frontera-  Ofensas cotidianas en los lugares más domésticos-, le ayudé.

-  Sí. Esas cosas que todos dicen en las escuelas y en los barrios, casas de amigos y lugares así. Que no se ven tanto en los medios.”

-   Así, en esta primera parte de tu testimonio, qué podrías deducir sobre el tema?-, le invité a que abriera la charla con su percepción general.

-    Mira, si yo tuviera la elección y el poder de hacer lo que me gustaría, definitivamente me iría a Estados Unidos. Allá la vida es mejor. Obtienes más, es más justo el trabajo. Pero también encuentras más de todo. Es más contrastante que aquí.

En México, todos saben compartir cosas, se reúnen por sus gustos. Allá no. Allá cualquier persona puede dedicarse a cualquier cosa y estar bien.

Hay más trabajo y es mejor pagado. No digo que sea un mejor país, porque no lo sé. Digo que es mejor vivir allá.

 

La historia de Víctor se mueve en torno a la conducta más frecuente en los migrantes. Abundan quienes no quieren adaptarse a la cultura, rechazan el lenguaje, la gente, proceder que ha modificado a un sector importante de mexicanos e hijos de éstos, pochos y chicanos, que, hemos visto, defienden una mexicanidad a veces ramplona.

Los chicanos, no obstante, han reunido su imaginario del que se desprende la literatura chicana y cierta clase de pintura urbana, principalmente, aludiendo a motivos de la barriada y el pandillerismo.

Muchos son los que esperan el momento para regresar porque han llegado a su país natal, México, no por gusto sino por que se ven obligados a hacerlo.

Víctor espera regresar. Por ahora nos relata que dentro de esa percepción que favorece al ‘American way of life’ tiene también, en la realidad, muchas fisuras.

 

FOTOS: JONATHAN GONZÁLEZ

* Jonathan Conetl González es egresado de la Licenciatura en Letras por la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ). Aunque es zacatecano actualmente vive en Mexicali donde realiza una investigación sobre el fenómeno migratorio. Terminó su primer libro de cuentos 'Palabras en primera persona' y el cuadernillo de poemas 'Distancias interiores'.