Sábado 24 Octubre 2020

Júbilo y Delirio: expresiones de la frontera. Parte III

frontera-1Parte III: El artista multidisciplinario

Bienvenidos. Como recuento, en la entrega anterior le dedicamos un poquito a todo: a la vida, las inquietudes y los gustos de nuestro testimonio, Hiram Santiago Cortés Palacios, su tránsito por Nueva York y Orange County, su afición por la pintura, la escultura y las motocicletas. También nos acercamos a su familia.

Entre lo recopilado podemos deducir que algunos comentarios que se filtraron en el torrente de palabras eran una especie de radiografía de su sentir. “Me desarrollé como un norteamericano. De hecho recuerdo a muchos amigos que sí fueron vistos como wetbacks. No me gustaba y francamente no comprendía porqué yo nunca fui tratado igual”.

El testimonio más contundente suele ser el que revela todo con la naturalidad de una simple charla. Hoy presentamos la tercera parte dedicada a la enorme habilidad de Santiago para desarrollar su talento.

Lo auténticamente mexicano y el gusto fronterizo
fronteraCuando los sonidos musicales son desordenados pueden ser desaletargantes o caóticos. No tienen secuencia, su estridencia incomoda y sacude, atentan al tímpano y a la sensibilidad de quien escucha, más si el individuo goza de gusto refinado. Pero cuando la ejecución musical es cuidadosa y adecuada los sonidos tienen gracia, la música es cadente y el estímulo, casi orgiástico, viene acompañado con cada nota. Pero hacer buena música y además desaletargante requiere mucho dominio en la materia.

Cualquier intento amateur podría resultar en una catástrofe. Ya tenemos muchos de esos delirios musicales en la cultura pop, atiborrando radiodifusoras y emisoras televisivas.

En fin. Nuestro testimonio resultó un dechado de virtudes. Toca la batería magistralmente, la guitarra y el bajo.  Cada percusión anota la estridencia perfecta y el arpegio es invaluable. Podría ubicar su estilo entre el jazz, pero va del rock progresivo al más violento y bestial estilo sonoro sin problemas técnicos y con una naturalidad inocente. Siempre limpio y pulido.

El día que estuve conversando con Hiram en su casa me invitó a la habitación que comparte con su hermano, que es también un pequeño estudio musical. Ahí tiene montada una Pearl de cinco toms y un bombo con doble pedalera, completísima, y varios platillos de los que sacó todos los tonos posibles. Había también una guitarra eléctrica, edición especial Les Paul, una semiacústica ultradelgada que compró en un remate a mitad de precio, según me confesó al ver mi asombro por la belleza del instrumento.

frontera-2“Todo esto lo traje de Estados Unidos. Allá tenía amigos que tocaban. Mi papá siempre impulsó mi gusto por la música, pude estudiar con maestros particulares y así aprendí un poco a tocar los instrumentos básicos. Lo demás llegó solo, con la práctica”, explicó.

Tenía mucho tiempo que no escuchaba a alguien tocar la batería tan bien.

- La gente que está allá no desarrolla bien su gusto estético. Supongo que se debe a que lo único que hacen es trabajar, no les queda mucho tiempo para desarrollar el alma. Creo que lo que se ha dado a conocer últimamente es la literatura chicana, que viene a ser un estatus cultural. El chicano se asume como mexicano en Estados Unidos y ha combinado las culturas o, por lo menos, lo que reconoce de lo mexicano-, comentó Hiram Santiago.

- ¿Te refieres a que no hay muchas cosas auténticamente mexicanas allá?- le pregunté.

frontera-3- Al contrario. Todo lo que la gente tiene y hace es auténticamente mexicano. Muchos migrantes no quieren adaptarse al estilo de vida norteamericano, no más de lo que implica de entrada el trabajar. Pero difícilmente se inmiscuyen en otra cosa que no sea el trabajo. Muchos migrantes no conocen la música o el arte que se está haciendo en el centro del país, de ninguno de los dos países. Conocen lo fronterizo, que está más vinculado con las cosas que pasan. Ahora encuentras que se escucha mucho la música ranchera que habla del narco y toca temas violentos y sexuales. Pero en la frontera difícilmente conocen lo folclórico porque no les llega. La frontera está muy lejos de todo, y lo chistoso es que no está tan cerca de lo gringo tampoco-, respondió.

Ese día Hiram cumplió años. Su mamá le preparó un pastel de chocolate. Lo decoró con fresa y gotas de caramelo de colores.

Hiram tocó el Concierto de Aranjuez y la introducción, complicadísima, de ‘Mediterranean Sundance’ de Al Di Meola. Y tocó con mucha gracia ‘La Cucaracha’ en la batería. Dejó ver su faceta multidisciplinaria, el artista.

Mientras tanto, yo terminé mi rebanada de pastel.

 

Júbilo y Delirio: expresiones de la frontera. Parte I

Parte II.- Miradas a cuadro

 

FOTOS: JONATHAN GONZÁLEZ

 

* Jonathan Conetl González es egresado de la Licenciatura en Letras por la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ). Aunque es zacatecano actualmente vive en Mexicali donde realiza una investigación sobre el fenómeno migratorio. Terminó su primer libro de cuentos 'Palabras en primera persona' y el cuadernillo de poemas 'Distancias interiores'.