Martes 27 Octubre 2020

José Rascón, huellas disueltas entre polvo y hierba. Parte II

jose-rasconParte II.- El lado de allá: los pasos transcurridos

En la primera parte de este Testimonio Migrante encontramos que tras el cruce ilegal, los castigos y un récord rico en felonías, José Rascón trazó un camino entre ambos lados de la frontera, el de acá, iniciado por una infancia habituada al cruce ilegal y el de allá, tras laborar en el “fil” para posteriormente sumergirse en el uso de las drogas.

Vimos cómo sus conflictos lo llevaron a cometer delitos y su búsqueda de trabajo le permitió reconocer el entorno subterráneo de los campos de cultivo norteamericanos. Su descripción en esta segunda parte describe el carácter conflictivo de la frontera mexicana todavía soslayada por el discurso oficial.

Hoy, a sus 56 años, José Rascón verifica su pasado, las acumulaciones de su memoria y comparte con nosotros su espacio. Nos muestra su catálogo personal, en que se tornan evidentes los episodios acelerados de su vida.

Hemos atestiguado la fugaz síntesis de muchos años en la vida de José David Ochoa Rascón (San Luis Río Colorado, México, 1956), mismos que determinaron sus actuales condiciones de vida similares a una realidad experimentada en el sueño “de la cuál no puedo salir” como nuestro testimonio mismo lo refiere.

Vimos cómo quedó prendido a la droga hasta ser abrasado por su singular efecto: la adicción. Particularmente, la heroína y las anfetaminas lo llevaron a conocer un escenario en el que, según él, están inmersos muchos mexicanos, sumidos en los campos de cultivo norteamericano.

jose-rascon-1El “fil” esconde historias bajo la tierra. Aquí se desentierra una de ellas que ya echó raíces nuevamente en México, lugar del que proviene. Pero quedarán sumergidas otras tantas, mientras siga la mata dando.

Con esto, conocemos intemperies desconocidas para los migrantes indocumentados, ocultas en las realidades de una migración mediática y oficial no siempre correspondida por la realidad.

Al parecer, las extenuantes jornadas laborales siguen siendo motivo del uso de múltiples drogas duras, situación subterránea que por fortuna no involucra en gran medida a los trabajadores ilegales.

La frontera y lo fronterizo
Recién se propaga la expresión de la migración marginal desde sus fibras más profundas, la clandestinidad convertida en estatus cultural, en contexto, generalmente no correspondida en sus dimensiones reales por los archivos documentales que lo abordan y que atañen a ella en tanto problemática nacional.

“Aunque a los ojos de todo mundo la migración sea ilegal, poca gente conoce su parte rígida, clandestina. Esa cosa que encuentras en las calles de Tijuana y aquí en Mexicali, o en otras fronteras nacionales. Yo las conozco, he estado ahí, en los dos lados, siempre llevado por la adicción a las drogas.

Pero he podido ver cómo funciona, y eso no te lo comentan en las noticias, ni en ninguna otra parte. Porque a nadie le gusta ver eso: la gente es presa de la feroz impunidad.
Ahí puedes ver la miseria y sentirla, vivirla”, dijo José Rascón.

Esta información hace referencia a las calles de Tijuana y Mexicali principalmente, donde se evidencia, sobre todo por la noche, el modus operandi y las conductas en las que caen los recién llegados una vez varados y quienes permanecen a la espera del cruce, más habituados al contexto.

jose-rascon-2La frontera se visualiza y juega un rol en tanto lugar híbrido, en el que una microsociedad no oriunda, generalmente nómada, se inmersa a la espera del cruce, anclada al modus vivendi.

Nuestro testimonio recurrió a esa forma de vida para obtener drogas y permanecer silencioso en Estados Unidos, aunque nunca dejó de trabajar.

“Cuando tuve problemas en Peltech, la empresa donde trabajaba y me vi obligado a regresar a México nuevamente, ya conocía gente. Como necesitaba dinero y ya tenía récord me involucré en algunos asuntos ilegales.

“Pasé gente algunas ocasiones. Yo conocía los caminos de ida, las veredas para cruzar. Aún así sorteábamos al paso”.

-¿Fue usted pollero?- le pregunté.

“Sí, puede decirse que sí. Pasé algunas personas hasta que me agarraron con veinte en una camioneta. Argüí el robo de la misma, iba a ser menos castigado por robo que por cruce de ilegales”.

Una trampa de esas que muerden y torturan
La frontera mexicana es tan importante como la norteamericana, aunque es opacada por el contexto general porque la migración es un asunto binacional, constituído por la ilegalidad migracional. Sin embargo, no es irracional pensar que este lado sea más peligroso y conflictivo que aquél.

La gran mayoría de los migrantes corren más peligro en el camino que en su destino.

“Una vez que entras a Estados Unidos ilegalmente corres riesgos que antes no lo eran tanto. Aquí en México se asalta, viola y agrede a quienes intentan cruzar. Todo tipo de cosas. Eso no existía hace treinta años”, explicó.

jose-rascon-3Este testimonio significa un dato importante, de hecho, este lado nunca había significado tanto.

La frontera mexicana hostil y violenta. Clandestina dentro de lo clandestino. Realidad que permanece y que sigue en crecimiento, generando disputas entroncadas en el contexto nacional, dificultando más la migración.

“La frontera ya no es trampolín para el cruce como siempre lo ha sido, ahora es una trampa de esas que muerden y torturan, te hacen todo más difícil”, comentó José Rascón sentenciando irónico.

Se ha indagado el tema sin llegar conclusiones satisfactorias.

En ese sentido, las discusiones al respecto encuentran varios hilos conductores, cruciales para el entendimiento de la migración y el espacio fronterizo como su hábitat.

En México, el cruce ilegal hacia Estados Unidos ha crecido enormemente. Por desgracia, la frecuencia desmedida y el descontrol han propiciado el caos y la clandestinidad, mismos que ahora emergen como un conflicto doble que inicia con el lado de acá.

Espera al próximo domingo para continuar con la tercera parte de este Testimonio de la Frontera.

 

Parte I. José Rascón, huellas disueltas entre polvo y hierba

Parte III: Caminos rotos, pasos truncados

 

FOTOS: JONATHAN GONZÁLEZ

* Jonathan Conetl Gonzalez es egresado de la Licenciatura en Letras por la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ). Aunque es zacatecano actualmente vive en Mexicali donde realiza una investigación sobre el fenómeno migratorio. Terminó su primer libro de cuentos 'Palabras en primera persona' y el cuadernillo de poemas 'Distancias interiores'.

 

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