Martes 27 Octubre 2020

Héctor Adelio, pinceladas con tinta negra y caos. Parte II

frontera-3Parte II. Borderland, la noche de los cinco años.

La marginación que vivió Héctor Adelio Padilla en su condición de mexicano recién llegado a Estados Unidos, que ya relatamos en la Parte I. El Limbo de la deportación y el Infierno de la discriminación, definió un destino  marcado por la violencia, que empañó el sueño americano convirtiéndolo en una pesadilla.

Héctor Adelio comprendió su condición con el tiempo. Es inteligente y la experiencia le dio callo para discernir sin trastabillar. Noté en él una cualidad que estimo muy valiosa: le gusta ser derecho y sabe valorar las conductas. Su idea es no atinar de inmediato a la violencia, de bote pronto reacciona respetuoso y con cuidado.

 

En Kansas quedó lejos de su primera infancia, vio cómo su español rechinaba con el inglés, cortina de humo que lo ubicó en la zona migratoria, disipada años después gracias a la lucidez que lo caracteriza, todavía en desarrollo.

La noche de los cinco años es el muestrario del conflicto en que derivó su desarraigo en Estados Unidos.

"En los primeros años de la escuela me metí en un problemón. Era cabrón, para parecer poderoso, infame y llamar la atención de los morros de la clase. Le tiré a la sorpresa. Un día, en el parque, me encontré un arma de fuego. Es real, la encontré tirada. Supe que sería  famoso mostrándola en la escuela.

fronetra-1“Le dije a Angie, mi amigo.

"Una compañera me escuchó y le comentó a la maestra. Cuando fui a tirar el arma la policía ya estaba ahí. Escandalazo. Mi madre me abofeteó asustada. Las madres siempre saben qué hacer. Yo no iba a lastimar a nadie. Ingenuamente buscaba agradar a los que me atacaban".

Luego me dijo: "Uno tiene que ser auténtico y no andar con rollos así, son cosas de las que uno aprende pero que no te definen".

Prendió un cigarro rojo, pareció que al contarme dilucidó esa madurez. Yo prendí un cigarro blanco.

Miss Barajas fue asesinada en la cochera de su propia casa. Se trató  de una bala perdida, al parecer el impacto dio en la cabeza y el responsable aún está libre.

Ese incidente significó un crack para Héctor. Miss Barajas fue su maestra en todos los sentidos, le enseñó que la dignidad siempre va primero. Le enseñó inglés y sobretodo, que su mexicanidad no era vergonzosa.

"Era una mujer linda, muy joven, tendría unos veinticinco cuando la asesinaron. Siempre hablaba conmigo de las cosas que no son muy claras para los niños, como el racismo", me dijo.

De niño su rabia era inocente. El ¨apartheid¨ cultural y racial se dio desde las aulas para Héctor. Just like in jail. Los gringos allá, los mexicanos acá y los demás acullá. En las clases de touchball Héctor derrochaba odio. Tiro al blanco, más de tres, cuatro moretes por partido en las gringas caras. Pero eso fue infantil, válvula de escape a la diferencia que lo incomodó siempre.

Las leyes migrantes se difuminan en terreno norteamericano. Los criterios de selección de indiciados potenciales son muy generales. Hoy, han ascendido a tal grado que la mera apariencia justifica la retención del individuo.

Se habla en español y se come en español
calexicoHéctor comentó que la mayoría de los mexicanos trabajan para resolver sus necesidades básicas. Lo importante es que todos coinciden en que nunca dejan de vivir como mexicanos.
Al llegar a la casa todo es de chile, dulce y manteca.

"Los mexicanos de allá no dejan de serlo nunca. A menos que se trate de los que creen ser gringos. Se distinguen por su habla, por sus comentarios. La mayoría de la gente vive en sus casas como se vive aquí en México. La realidad de afuera, rápida y de puro trabajo sirve para ganarte la vida, adentro, en tu casa, se habla en español y se come en español".

Según Héctor en todas las ciudades existe un sector que rechaza al recién llegado. Usual testimonio, discurso recurrente en los archivos memoriales del migrante.

Por otra parte, la reciente macrocorriente de violencia afecta directamente a los migrantes en ambas fronteras del país. Vulnerados por el entorno desconocido, la frontera significa un lugar híbrido. El migrante deportado enfrenta condiciones de encono y la punta de lanza del suplicio que han recorrido.

De las pandillas a la cárcel
Héctor andaba en pandillas callejeras que con el tiempo lideró. Feroz cabecilla. Hasta posicionarse de tal manera que su nombre dejó eco profundo en el mundo callejero.

Sus felonías resultaron en actos ilícitos de grueso calibre: portación de arma de fuego, robo, disturbios en espacios públicos, riñas. Una larga noche, sombra cuyo sopor desestabilizó su conciencia.

Finalmente, tras un negocio fallido, Héctor fue encarcelado y condenado a dos años.

frontera-2"Cuando entré en la cárcel, me recibieron con una bolsa llena de artículos personales, tenis y ropa. Ya me conocían, sabían quien era y porqué estaba ahí. Teníamos juntas, todo ordenado. Si había algún problema se lo comentábamos al mero chilo. Ahí lo que importa es el respeto, nada más. Ahí también hay divisiones raciales, nadie se mezcla a menos que sea negocio, también los que están solos, los demás los agarran de sus tontitos."

Salí de la cárcel y poco después llegué a Mexicali. Me adelantó Héctor a propósito de su regreso a México.

Esa vuelta al día cálido significó en la vida de Héctor el nacimiento de su hija y el haber conocido al amor de su vida, Maggy.

"Si no fuera por ellas, no sé dónde estaría", confesó franco.

La información a pique de la noche de los cinco años seguirá fulminada por su despertar conciente, posterior al conflicto. La siguiente entrega.

 

La tercera parte será publicada el próximo domingo.

 

Parte I. El Limbo de la deportación y el Infierno de la discriminación

Parte III.- Sunset, la intemperie migrante

 

FOTOS: JONATHAN GONZÁLEZ

 

* Jonathan Conetl Gonzalez es egresado de la Licenciatura en Letras por la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ). Aunque es zacatecano actualmente vive en Mexicali donde realiza una investigación sobre el fenómeno migratorio. Terminó su primer libro de cuentos 'Palabras en primera persona' y el cuadernillo de poemas 'Distancias interiores'.