Martes 27 Octubre 2020

Burocracia estatal obesa

asta-bandera-1Quiero compartir una anécdota acerca de una conversación que tuve hace 12 meses con un diputado local de la pasada legislatura, en la que él hacía una reflexión sobre su futuro laboral y decía: “que voy a hacer, ahora donde voy a conseguir chamba en Zacatecas, si la mayoría de los empleos los tiene quien es político, burócrata o trabaja en la Universidad”.

Tomando como preámbulo la reflexión anterior quiero comentar que, efectivamente la falta de empleos es una situación compleja en el Estado de Zacatecas; sin embargo lo más delicado del asunto es que quienes cuentan con un trabajo, mismo que lo tengan mediante un contrato de base o de confianza, poco se esfuerzan por conservarlo.

 

De esta manera podemos afirmar que la burocracia en Zacatecas, son muchos, le cuestan demasiado al erario público y, salvo honrosas y muy contadas excepciones, en su mayoría son poco productivos; y en lo general la ley en la que principalmente basan su actuar en el servicio público es la ley del mínimo esfuerzo, aquella que los mantiene casi de manera permanente en su zona de confort.

Esta actitud de la burocracia en cuanto a la falta resultados satisfactorios es entendible en parte si tomamos en cuenta dos aspectos que tienen como común denominador el uso patrimonialista del cargo público.

Por un lado, están los altos funcionarios, aquellos que su principal apuesta para mantenerse en el cargo la basan en su cercanía o lazos de amistad con el mandatario estatal; más allá de su fragilidad técnica. De la misma manera están los funcionarios de mandos medios (directores, jefes de departamento y asesores), los cuales son producto del reciclaje de sexenios anteriores, y que permanecen ahí sin lealtad al proyecto político del gobierno en turno y mucho menos preocupados por innovar o dar un valor agregado en su área en la que se desempeñan.

Por otro lado está el personal operativo y administrativo, aquellos que independientemente de que cuenten o no con un contrato de base, por sus 20 años acumulados de servicio o en algunos casos casi 30 años, llevan su vida laboral en el día a día entre la inercia y la esperanza; es decir su principal preocupación existencial en materia laboral se basa en acudir a una jornada laboral, regularmente de 8:00 a 3:00 de la tarde, ni un minuto más, porque hay que cumplir con el ritual de checar tarjeta. La esperanza se refiere a que pasan también los últimos años de su ciclo laboral haciendo cuentas acerca de cuántos años les quedan para llegar a la jubilación.

Para sustentar con datos lo anterior, veamos en números cuantos zacatecanos se mueven en el mundo del gobierno: Según cifras de la Oficialía Mayor del Gobierno del Estado de Zacatecas, al mes de agosto de 2011 hay 9 mil 332 burócratas, de los cuales 1 mil 410 son servidores públicos de mandos medios y superiores.

Asimismo según datos de la cuenta pública 2010, de los 23 mil 538 millones de pesos del Presupuesto de Egresos 2010, el Gobierno del Estado de Zacatecas destinó 1 mil 723 millones de pesos al Capítulo 1000 “Servicios Personales”; las cifras antes mencionadas nos dan como costo promedio por burócrata la cantidad de 15 mil 386 pesos mensuales.

De esta manera, como reflexión final, quiero señalar que urge, urge que más allá de los anuncios de frivolidad mediática gubernamental, se tengan ya los primeros resultados del Proyecto de Mejora Regulatoria Estatal, presentado por el Gobernador del Estado a mediados del año 2011.

Porque si permanecen los altos costos de la burocracia estatal, por más endeudamientos que tenga el Gobierno del Estado de Zacatecas, como el que se acaba de contraer recientemente por un monto aproximado a los 4 mil 900 millones de pesos, de nada servirán para el saneamiento de las finanzas públicas de la entidad. Y qué decir de la eficiencia y calidad que brinde el gobierno a la ciudadanía.

Derivado del Acuerdo por la Austeridad y Transparencia, mismo que asumió durante el pasado periodo de campaña en el 2010 el actual Gobernador de Zacatecas y que lo subrayó en su discurso de toma de protesta como mandatario estatal, urge también resultados del Plan de Austeridad Estatal, que permita reducir a la burocracia estatal en cantidad y costo unitario.

Seguramente de una revisión responsable dependencia por dependencia, se podría identificar una suma de mil o más servidores públicos interesados a dejar su cargo o empleo en el gobierno; previa negociación para retirarse ya sea mediante la participación en algún programa de retiro voluntario, o a través de algún mecanismo de liquidación o jubilación.

*Economista por la UAZ, correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Necesita activar JavaScript para visualizarla.