En 90 por ciento de las personas que se quitan la vida recurren al ahorcamiento y rara vez se disparan o se tiran de algún edificio.
El caso de un hombre de Sombrerete que mató a su familia y luego se disparó, así como el carpintero que se lanzó del campanario del templo de Guadalupito, están fuera del patrón de suicidios que se sigue en Zacatecas, afirmó el procurador de general de Justicia del Estado (PGJE), Arturo Nahle García.
Sin precisar el número de casos de personas que se quitan la vida en el estado, el funcionario lamentó los recientes incidentes entre los que destacan el caso del carpintero y la adolescente de origen huichol que se ahorcó este jueves en la Casa Hogar del DIF Estatal.
El suicidio en el estado de Zacatecas, al igual que en cualquier otra parte de la República, dijo, se presenta de manera frecuente entre jóvenes y adultos mayores.
El procurador comentó que en el caso de esta jovencita fueron muchas las situaciones que la orillaron a quitarse la vida, entre ellos su condición racial, ser víctima de violencia familiar y pasar 10 largos meses en una casa hogar.
De acuerdo con estadísticas de la PGJE, estos casos son comunes principalmente entre jóvenes de 12 a 15 años, quienes en ocasiones dejan cartas en las que dicen sentirse incomprendidos luego de haber sido regañados o se quitan la vida por un “mal de amores”.
En los casos de adultos mayores, explicó el procurador de Justicia en el estado, en la mayor parte de los casos se trata de personas solas o enfermas.
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