Jueves 30 Junio 2022

Abaten al Comandante Centeno, peligroso fugitivo que adiestraba a sicarios

Cae en balacera uno de los 53 reos fugados del Cereso
Uno de los sicarios muertos en la balacera de este martes en San Cristóbal de la Barranca, Jalisco, es Heriberto Centeno Madrid, conocido como el Comandante Centeno, quien era uno de los 11 reos más peligrosos fugados del Cereso de Cieneguillas en 2009.

La muerte del peligroso delincuente fue confirmada por el procurador de Justicia del Estado, Arturo Nahle García, quien indicó que el fugitivo era originario de Fresnillo.


Heriberto Centeno, de 41 años de edad, fue capturado el 1 de abril de 2009 en el municipio de Fresnillo y estaba preso por el delito de robo de automóviles, pero logró fugarse.

Un joven de 19 años detenido tras la intensa balacera el pasado 20 de mayo en Florencia de Benito Juárez, en donde se enfrentaron miembros de Los Zetas y de Cárteles Unidos, informó que era sicario bajo el mando del Comandante Centeno.

Heriberto Centeno también habría participado en dicho enfrentamiento y, junto con otros Zetas, pretendía regresar a Florencia de Benito Juárez para sostener otro “choque” con integrantes de Cárteles Unidos, con quienes se disputan la zona.

En la comunidad donde fue abatido Heriberto Centeno por policías de Jalisco se encontraba un narcocampamento, donde jóvenes sicarios eran entrenados en el manejo de las armas, algunos de ellos menores de edad.

El Comandante Centeno, junto con otros Zetas, habría sido uno de los encargados de la instrucción a los nuevos integrantes, entre los cuales también había mujeres menores de edad.

Una de las adolescentes detenidas, María Celeste, de 16 años de edad, dijo a las autoridades de Jalisco: “duré dos meses en adiestramiento y apenas llevo tres o cuatro días. Me invitaron por medio de unos amigos que iban a trabajar con Los Zetas”.

Otra de las detenidas, de nombre Beatriz Hernández Barrientos, de 21 años, dijo ser “halcona” y recibir “cuatro mil a la quincena allá en Fresnillo desde hace un año. Trabajo para el comandante Centeno”.

Los detenidos declararon a las autoridades que fueron entrenados como sicarios por Los Zetas en campos de Zacatecas y Tamaulipas en el manejo de armas cortas y largas, aprendiendo a armar y desarmar desde una pistola escuadra hasta un fusil AK-47 “cuerno de chivo”, para formar parte de grupos comando, conocidos como "estacas".

Enfrentan al convoy al pasar por Jalisco
De las 10 camionetas que formaban el convoy que iba a Florencia de Benito Juárez, seis lograron escapar entre los caminos de terracería y brechas, pero fueron detenidas 10 personas, entre ellas seis mujeres y tres menores de edad.

El Comandante Centeno no logró escapar y al enfrentarse contra los policías fue abatido, al igual que otros cinco de sus compañeros, de los cuales otro zeta muerto habría sido un sujeto conocido como el Comandante Ardilla, mientras que los otros cuatro sicarios eran jóvenes que apenas habían ingresado a la organización criminal.

Beatriz Hernández en sus declaraciones informó que provenían de Fresnillo y solo se habían detenido a descansar en la comunidad de La Lobera, en los límites de Jalisco con Zacatecas, antes de seguir su camino para sostener un nuevo enfrentamiento con Cárteles Unidos.

Sin embargo, no cumplieron su misión debido a que fueron detectados por las autoridades de Jalisco cuando el convoy en el que viajaba se internó a ese estado.