Viernes 23 Febrero 2024

Financiará la DEA el espionaje al narco

Washington quiere más espías en México. Para restarles margen de maniobra, reducir sus ganancias y hasta descartar que se alíen con terroristas, la DEA lanzará una operación de inteligencia en 2010 que buscará espiar a los cárteles de Sinaloa y el Golfo, con miras a debilitar a ambas organizaciones.

Bajo el nombre clave Bandera Negra, la Agencia Antidrogas de Estados Unidos financiará el próximo año una “operación de inteligencia de campo” en México cuya meta es espiar a ambos cárteles “mediante intercepciones electrónicas” y “fuentes confidenciales” para incrementar el decomiso de sus narcóticos en la frontera norte.

La operación cita un objetivo adicional, inédito para la agencia estadunidense: descartar posibles alianzas del narco mexicano con organizaciones terroristas.

Lo anterior se revela en el Presupuesto 2010 de la DEA, copia del cual tiene MILENIO. En éste, se detalla que el plan a seguir por Washington será apuntalar la recolección de inteligencia sobre ambos cárteles para golpearles con más fuerza en territorio mexicano, antes de que lleven sus embarques a Estados Unidos.

“La operación Bandera Negra cubrirá los cambios en las estructuras de comando y transporte de los cárteles en ambos lados de la frontera con México. Al rastrear los cambios en sus estructuras de liderazgo, la DEA desarrollará un conocimiento único dentro de las actividades y motivaciones detrás de los cárteles del Golfo y Sinaloa en su lucha por el control de la frontera”, se cita en el informe.

Calificado por la DEA como una “operación especial de inteligencia”, el proyecto Bandera Negra recibirá este 2010 un total de 758 mil dólares para su financiamiento, recursos que serán empleados tanto para el funcionamiento de la operación como para pagos confidenciales, pero en especial para
amasar información sensible.

“Parte de los fondos serán utilizados para recopilar información de inteligencia sobre los cárteles que operan en México para, de esta forma, interceptar las drogas y hasta desmantelar a estas organizaciones antes de que dañen a Estados Unidos”, se expone en el Presupuesto.

En particular, el programa de la DEA apunta a que se vigilará el curso de la guerra de ambos grupos criminales por el control de la frontera para advertir a agencias de seguridad de posibles actos violentos.

“El principal objetivo del programa será rastrear y reportar inteligencia creíble sobre la capacidad y posibilidad de que estos cárteles mexicanos de la droga ejecuten actos violentos en la frontera y los lleven a territorio de EU”, se explica.

Se añade: “Esta información de inteligencia será recolectada de agencias de seguridad de México y Estados Unidos mediante el uso de fuentes confidenciales, investigaciones e intercepciones de telecomunicaciones activas”.

Según se desprende del documento, el proyecto de inteligencia será administrado tanto por la sección antinarcóticos de la embajada de EU en México (NAS, por su sigla en inglés) como por las oficinas de la DEA en Phoenix y Houston.

Bandera Negra se suma a otros dos proyectos de inteligencia que ya mantiene la DEA en el país: operación Caballero Andante y operación Colmillo Blanco, ambas diseñadas para producir información confiable sobre cárteles mexicanos mediante el uso de “inteligencia humana” –espías, soplones, oficiales gubernamentales— de alto valor estratégico para Washington.

En paralelo al lanzamiento de la operación Bandera Negra la DEA complementará su ofensiva contra los cárteles en 2010 con la contratación de 128 nuevos agentes especiales para ser ubicados en la frontera con México, 20 de los cuales serán dedicados exclusivamente a “tareas de inteligencia”.

A éstos se les pedirá “enfocarse en las estructuras de comando y control de los cárteles”.

Antiterrorismo
Acorde a su presupuesto para el próximo año, Washington también quiere descartar posibles alianzas entre narcos y terroristas.

“La DEA usará parte de los fondos para obtener inteligencia sobre la posibilidad de que organizaciones terroristas utilicen rutas de contrabando ya establecidas para entrar a EU”, se expone.

Además de “desarrollar relaciones con ‘individuos cooperativos’ para suministrar información” –es decir, crear fuentes confiables entre los cárteles—, algunas de las metas fijadas por la DEA para su Operación Especial de Inteligencia en este 2010 son:

Determinar si existen o se han comenzado a gestar relaciones entre organizaciones del narcotráfico con grupos insurgentes o terroristas.

Además de precisar si la venta de narcóticos está financiando actividades terroristas o insurgentes.

“Nuestra frontera sur sigue siendo un frente crítico en la lucha del país contra el narcotráfico y el terrorismo”, insistió la DEA.

Su paso por el país
Operación Colmillo Blanco, iniciada en 2008: “Buscará impactar el tráfico de metanfetaminas en la frontera con México. El principal objetivo es identificar a personas relacionadas con el tráfico de drogas, identificar a los principales sicarios en la zona para procesarlos penalmente y registrar las nuevas tendencias en el narcotráfico mexicano”.

Operación Caballero Andante, iniciada en 2008: Financiada con 150 mil dólares, tuvo por objetivo pagar a “agentes de inteligencia humana” (espías) por información relacionada al tráfico de drogas desde Centroamérica a México, así como trazar las principales rutas de trasiego que cruzan desde Chiapas a Texas.

Lanzan sistema de rastreo de armas
El Buró de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) de EU anunció el lanzamiento en dos fases de eTrace 4.0, que es la versión más reciente del software para el rastreo de armas de fuego para los gobiernos de México, Guatemala y Costa Rica.

La embajada de Estados Unidos informó que esta edición bilingüe —conocida comúnmente como “eTrace en español”— permitirá a las agencias de procuración de justicia de México capitalizar fácilmente todos los beneficios de eTrace en español o en inglés y contará con convenciones de datos de acuerdo con estándares internacionales.

El software fue producido a petición de México y otros países de habla hispana para que sus usuarios puedan entrar y extraer información en su propio idioma y en tiempo real; la información estará disponible en inglés.

Explica que la primera fase es un lanzamiento limitado del software a los gobiernos de México y los dos países centroamericanos para calibrar el desempeño del sistema en un ambiente de uso real y obtener retroalimentación de los usuarios.

(Con información de Milenio)