Jueves 20 Junio 2019

Piden ejidatarios de Mazapil impedir desalojo por parte de minera

“Tiemblan las casas, las mujeres salen corriendo y se caen los trastes”, fue la descripción que dio Estanislao Mendoza, presidente de la Asociación de Posesionarios de Salaverna, al describir el problema que tienen con la minera Frisco Tayahua, que pretende expulsarlos de su comunidad.

Las detonaciones en el subsuelo ocurren desde la madrugada hasta casi la medianoche, y según el representante de los pobladores de esta localidad es para intimidarlos para que crean que corren un gran riesgo si no se van.


Como mensaje psicológico de presión, la empresa –propiedad del Grupo Carso del empresario Carlos Slim- ha destruido unas 60 viviendas que eran de su propiedad, las cuales estaban asentadas en Salaverna.

Algunas de éstas eran ocupadas por habitantes de la comunidad, quienes se fueron a vivir con familiares o amigos al quedarse sin techo, aunque unos pocos se resisten a abandonarlas a pesar de las amenazas de la minera para que las desalojen.

Pero Frisco Tayahua va más allá y ha advertido a la comunidad que dejen el lugar, ya que según sus abogados está en terrenos que son de su propiedad, aunque Estanislao Mendoza aseguró que no les han mostrado documento que lo confirme.

Roberto de la Rosa Dávila, tesorero de dicha asociación, expresó que la minera ha dejado pocos beneficios para la comunidad, ya que no realiza obras y ni siquiera contrata a sus habitantes.

“Está bien que hagan sus proyectos, no estamos en contra, pero además de que no vemos ayuda nos quieren correr, no se vale”, expresó.

Años de trámites frustrados
A continuación se presenta el texto que entregaron a los medios de comunicación para exponer su problemática:

"La Asociación de Posesionarios de Salaverna, comunidad de Mazapil, desde hace siete años ha realizado los trámites para obtener las escrituras de las viviendas donde se asienta nuestra comunidad, así como de las parcelas que usamos para uso agropecuario, luego de que quedáramos fuera del ejido de Mazapil en una medición hecha por el Registro Agrario Nacional.

"Los trámites, pese a la tardanza, iban por buen camino hasta que nos topamos con los intereses de las compañías mineras que hay en la región.

"Primero resultó que toda nuestra comunidad está asentada en terrenos que nos dijeron pertenecen a la minera Frisco Tayahua –del Grupo Carso, cuyo principal accionista es Carlos Slim-, por lo que a pesar de tener décadas en nuestras humildes casas, que hemos construido con gran esfuerzo, no tenemos escrituras que nos avalen como dueños.

"Después de hacer diversos trámites ante el Registro Agrario y la Secretaría de la Reforma Agraria, supimos que las parcelas que nos han heredado nuestros abuelos no tenían dueño y son terrenos nacionales, por lo que las podíamos reclamar por haberlas trabajado desde hace más de 100 años. La superficie original era de mil 200 hectáreas, en las cuales comenzamos a hacer los trámites necesarios para obtener la certeza jurídica.

"Sin embargo, los problemas comenzaron cuando la Minera Frisco y Peñasquito, ubicada cerca, empezaron hace alrededor de tres años a hacer exploraciones mineras en los terrenos, por los cuales antes nadie se interesaba y para nuestra mala suerte coincidió que justo cuando estábamos a punto de regularizarlas las compañías se interesaron, obstaculizando los trámites que teníamos.

"Sin darnos una explicación, las autoridades agrarias redujeron la superficie de mil 200 hectáreas que nos repartirían a poco más de 513; suponemos que la diferencia es porque los terrenos serán dados o vendidos a alguna de estas dos empresas mineras.

"Para lograr sus intereses les estorbamos, no sólo con nuestras parcelas donde con grandes esfuerzos sacamos para subsistir, sino también la comunidad misma en donde están nuestras casas.

"Junto a hogares, una escuela preescolar y una clínica hay respiraderos –perforaciones que hacen en las minas para que salgan los gases tóxicos, emitidos por los trabajos en el subsuelo para extraer los minerales-, los cuales son un peligro para la salud, principalmente de nuestros niños.

"No conforme con esto, la minera Frisco Tayahua por los trabajos en la zona nos ha quitado la fuente de abastecimiento de agua potable.

"Además las casas que eran parte de nuestra comunidad, y fueron construidas por otras compañías mineras hace más de 70 años, están siendo derrumbadas por la empresa de Carlos Slim. Si bien reconocemos que no son nuestras, por la necesidad algunos pobladores las llegaron a ocupar y ahora no tienen donde vivir, además de que las habitaban mineros que se habían integrado a la comunidad.

"Esta minera nos ha advertido que no es seguro vivir en Salaverna, y como una medida de presión desde la madrugada y hasta la noche hace explosiones en el subsuelo que hacen cimbrarse nuestras casas como si fuera un temblor, provocando daños en ellas.

"Hemos tocado puertas en diversas instancias, tanto en la Reforma Agraria como en el Registro Agrario, y desconocemos a qué arreglos hayan llegado con las mineras, pero sabemos que nos desfavorecen. En el Gobierno del Estado la situación es similar, esperamos que el nuevo gobernador Miguel Alonso Reyes nos atienda y no nos ignore como lo han hecho en el pasado.

"Una de las instancias a las que hemos recurrido es el Congreso del Estado, donde en la nueva Legislatura hemos sido atendidos por la diputada Lucía del Pilar Miranda; pero esperamos contar con el apoyo del resto de los diputados para evitar que nos obliguen a dejar nuestras casas intervengan para que Peñasquito y Frisco Tayahua no nos roben terrenos y si se interesan por ellos paguen lo justo, pues en lugar de negociar con nosotros buscan arreglos muy ventajosos con el apoyo de las autoridades municipales, estatales y federales.

 
"ASOCIACIÓN DE POSESIONARIOS DE SALAVERNA, SANTA OLAYA Y MAJADAS"

 

FOTOS: LEONARDO MORENO
 

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