Lunes 25 May 2020

Campesinos enfrentan hambre en medio de la pandemia

Con paños blancos piden ayuda para alimentos

En una pequeña población llamada Ojo de Agua, en Guadalupe, grandes extensiones de tierras polvorientas que se usan para sembrar están en completo abandono, pues aún no hay condiciones para que los campesinos las trabajen.

En medio de un sentimiento de abandono que comparten la mayoría de pobladores, en días pasados colgaron trapos blancos en señal de auxilio con alimentos, para lo cual pusieron en sus corrales algunos letreros indicando que esa familia pedía la caridad de la gente con menos necesidad.

Allí está la tierra reseca en espera de las primeras lluvias que son la esperanza de los vecinos de la región de Casa Blanca que se dedican al cultivo de frijol y chile de temporal.

“Con esta contingencia vamos a caer muy lejos, no porque son gobierno hacen tonta a la gente no estudiada; no, no, los campesinos debemos ser inteligentes, y eso nos lo enseñan los años, con el hambre y la necesidad que está sintiendo uno todo el tiempo nos demuestran que vienen tiempos muy complicados para todos”, refiere Alejandro Ortiz Ambriz.

Este hombre de la tercera edad, al lado de su esposa, continúa su plática: “Estos gobiernos, con eso que están dejando en el abandono a la población más delante tendrán resultados malos, porque nosotros los pobres no vamos alcanzar a comprar la canasta básica pues todo está subiendo”.

Dijo que en la comunidad la bolsita de frijoles la compraba en 10 pesos y ahora a 20; estamos empezando. “Cuando se acabe esto, si ahorita no nos mata la enfermedad, de hambre si nos van a matar” afirmó.

Destacó que el precio de todos los productos de primera necesidad ha subido mucho, como también ocurrió con el huevo y azúcar.

Indicó que las cosas serán más difíciles para los los campesinos porque los comerciantes, con sus grandes tiendas, tienen que subir mucho los precios para reponerse, dado todos los comercios que están cerrados.

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“Nosotros solo vamos aguantando la resolana como la hemos aguantado en años atrás, cuando venían las pestes que mataban a gente y animales”, dijo don Alejandro Ortiz.

“Animal que moría, se quemaba en el monte; salíamos a tapar el animal con nopales y le prendíamos fuego, todo eso, y salimos adelante casi solos, pero eso era muy triste, como ahora que anda eso de la enfermedad del coronavirus”, se lamentó.

Expresó que se necesita de la ayuda del presidente Andrés Manuel López Obrador y del gobernador Alejandro Tello Cristerna.

“Vamos hacer una denuncia porque esto no nos está gustando para nada, viene una crisis que no nos la vamos andar acabando”, advirtió.

Así lo comentó consciente de que la situación de él y su esposa es complicada y la de otras personas que tienen a sus hijos viven en complicaciones más extremas, mientras las pequeñas calles del pueblo lucen vacías, sin gente.

Se ocupa de todo, tortillas, frijoles, la Maseca para unas gordas, ojalá que López Obrador nos mande algo”, expresó el campesino.

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