Domingo 29 Marzo 2020

Niño Dios gigante estrena su templo el Día de Reyes

Gracias a donaciones y eventos de recaudación se concretó esta celebración. (Zacatecasonline)

La comunidad de Zóquite del municipio de Guadalupe, Zacatecas, abrió sus puertas al nuevo templo dedicado a la Epifanía del Señor, donde destaca la imagen del Niño Dios más grande del mundo y que le ha dado fama internacional.

El obispo de Zacatecas, Sigifredo Noriega Barceló, reconoció el magnífico templo que se hizo en esta localidad de 6.000 habitantes, quienes durante 10 años se esforzaron para construir el nuevo templo, el cual tuvo un costo de 6 millones de pesos. 

A la monumental imagen se le hicieron acabados que la hacen lucir diferente a cómo llegó, cuyas primeras imágenes tuvieron amplia difusión en redes sociales, además que todavía falta el ropón o vestimenta para darle el aspecto final.

El templo, con capacidad para 600 personas, luce una decoración de vitrales con distintas imágenes religiosas, además de retablos que destacan sobre el fondo azul de los muros, estrellas doradas en el techo y 3 bellos candelabros.

En el atrio destaca la figura del Niño Dios, a cuyos costados tiene la pintura de la Virgen María y de San José, además que al lado izquierdo tiene las esculturas de los Tres Reyes Magos y al derecho a Cristo en la cruz.

El anterior templo fue edificado en 1939 y resultaba pequeño, por ello los habitantes emprendieron el proyecto que, gracias a las donaciones y eventos de recaudación, se concretó este día en la celebración de la fiesta patronal.

No todos los feligreses que acudieron pudieron entrar, por lo que tuvieron que escuchar desde el exterior la primer misa, a la cual acudió el gobernador Alejandro Tello Cristerna en compañía de su familia.

“No me extraña que la gente de aquí se haya movido y haya pensado en grande, y haya realizado en grande, como queriendo expresar ‘Nuestra alma, el alma de este pueblo es grande’”, dijo el obispo.

“Ya sabemos que se ha hecho famoso en todo el mundo gracias a su fiesta, gracias a esta imagen, que representa de algún modo su fe, su fe siempre grande, su fe siempre abierta a las sorpresas que Dios nos va dando”, agregó.

Reflexionó en que la fiesta patronal es el alma del pueblo de Zóquite, que lo alimenta, reúne y sostiene, por lo que el templo es una forma de expresar.

“Queremos llegar alto, queremos llegar a todos, queremos llegar lejos y solamente eso es posible si hay esos espacios en los que, de una manera especial, nos encontramos con Dios y nos encontramos con los hermanos”, señaló.

Expresó su admiración a los pobladores de Zóquite y reconoció la inversión, no solo en lo material, sino del alma, por la aportación y las ideas grandes.

“Un templo siempre se hace por cooperación, un templo siempre es fruto de la generosidad de la gente”, dijo.

Reconoció también a los sacerdotes, como el padre Humberto Rodríguez, que es el responsable actual, y Manuel Haro, ahora en situación de retiro, que se encargaba antes de este templo.

Sigifredo Noriega finalmente llamó a Zóquite a levantarse, así como levantó el gran edificio, ante los desafíos que enfrenta actualmente como sociedad.

Posteriormente se llevó a cabo el rito de dedicación del templo, en el que el obispo realizó la oración de bendición del edificio y el altar, así como lo ungió con el crisma y la participación de varios sacerdotes que acudieron.

Los habitantes dijeron que esperan que el nuevo templo sea visitado no sólo como un acto de fe, sino que también atraiga el turismo, además está de paso al Santuario del Niño de las Palomitas, por lo que pueden hacer una visita.

Invita obispo a edificar más templos
Sigifredo Noriega Barceló dijo estar agradecido y contento con el pueblo, señalando que el Niño Dios gigante es una expresión de fe.

Consideró que en una imagen, sobre todo de dimensiones tan grandes, siempre hay detalles que sólo se pueden apreciar cuando ya está en el lugar donde va a permanecer.

Señaló que un templo es una escuela y una expresión de fe, además destacó que será una lección para otros pueblos, para que edifiquen templos, donde puedan reunirse las personas a alimentar su fe.

Asimismo, cuestionó a las ciudades en las que no hay tantos templos, invitando a la gente a seguir el ejemplo de los habitantes de Zóquite, ya sea con imágenes grandes o pequeñas, destacó que lo importante que haya dichos espacios.