Martes 27 Octubre 2020

Invierte iniciativa privada 1.450 mdp en zonas de producción

A través de la Secretaría del Campo (Secampo) y con la participación de la iniciativa privada y productores, apoyaron a 6.437 familias en la reconversión de 105 mil hectáreas, con una inversión superior a 1.450 millones de pesos.

Con esta estrategia se promueve el desarrollo de una agricultura sustentable y sostenible en las superficies tradicionalmente cultivadas con frijol, particularmente, en predios que se encuentran bajo condiciones de temporal en zonas de medio y buen potencial.

Sustituyeron el frijol con cultivos de cebada maltera, trigo panificable y girasol, cuya producción se ha orientado a cubrir la demanda de materia prima que requieren empresas como Grupo Modelo AB InBev, con cebada; Bioinferza; Harineras de Irapuato y Chihuahua, con trigo panificable; así como Aceites Especiales y Sesajal, para la producción de aceite de girasol alto oleico.

Lo anterior es posible con la alianza de gobierno-productores-iniciativa privada, que establece una relación directa entre productores y empresas, además evita intermediarios, genera una proveeduría confiable de beneficio y certeza para las partes y garantiza al productor precio y comprador seguro.

Los productores han adoptado estos cultivos como método de rotación, explicó Jesús Vallejo, encargado de la Secampo. El pago garantizado de las empresas les permite salir a vender la cosecha que obtienen en la superficie que siguen sembrando de frijol, a mejores precios.

En correspondencia, la iniciativa privada invirtió más de un 1.450 millones de pesos en la construcción de centros de acopio en zonas de producción, adquirió 10 trilladoras de alto rendimiento que reducen costo de trilla y traslado a los productores de cebada.

La inversión contempló la ampliación de la capacidad de la planta de malteo en Calera, lo que generó más empleos.

Asimismo, construyeron la primera planta para el procesamiento de aceite de girasol en el estado y han incentivado la adquisición de 100 sembradoras de precisión.

Por otra parte, la iniciativa privada entregó, de manera gratuita, más 5.000 pileteadoras, entre otros equipos e implementos para trigo y girasol.

Además, brindaron apoyo a los beneficiarios en la adquisición de semilla certificada, con el pago de primas de seguro agrícola y con acompañamiento técnico.

Cubrieron porcentualmente la adquisición de maquinaria, equipo e infraestructura apropiado para las labores de estos cultivos y el fomento al financiamiento rural con la banca de desarrollo y la banca comercial.

Los impactos son favorables no solo para los productores que han incursionado en estas alternativas productivas, sino que inciden también con los productores de frijol.

Cada hectárea reconvertida reduce los volúmenes cosechados de frijol y propicia condiciones más favorables en la comercialización de esta leguminosa.