Sábado 26 Septiembre 2020

Atiende Tello a manifestantes antes de dar su informe

Líder del Sitez entrega pliego petitorio

Empleados del gobierno estatal, pertenecientes al Issstezac y al Sindicato Único de Trabajadores del Estado de Zacatecas (Sitez), recibieron entre gritos, mantas y cartulinas con sus reclamos y demandas al gobernador Alejandro Tello Cristerna afuera del Congreso del Estado.

Desde un día antes comenzaron manifestaciones, en las que advertían que se movilizarían este martes en el Cuarto Informe de Gobierno; entre ellas estaba la de habitantes de El Bordo, Guadalupe, que habían comenzado un plantón en Plaza de Armas y se retiraron.

También había transportistas este lunes, pero por la mañana sólo se manifestaron trabajadores estatales, en su mayoría del Sitez encabezados por su dirigente Alejandro Rivera Nieto, quienes llevaban cartulinas con mensajes, incluso insultos, contra el gobernador.

El grito de “Tello ratero, no tienes llenadero” se calmó cuando el mandatario, en lugar de dirigirse directamente al recinto legislativo, decidió acercarse a los inconformes para dialogar unos minutos antes de entrar.

Atendió a Rivera Nieto, cuya principal demanda es el aumento salarial, y acordó realizar una reunión con una comisión el próximo jueves para atender las peticiones de los trabajadores, que desde un día antes se manifestaban.

También se le planteó al mandatario el caso de la Orquesta de Cámara y el Coro del Estado de Zacatecas, cuya problemática mantiene en huelga de hambre al subdirector de la Banda Sinfónica del Estado, Arturo García Ortega, afuera del estacionamiento del Congreso.

Tello Cristerna explicó que en el caso de los integrantes de estas agrupaciones se trataba de becarios y antes de darles base a ellos estaban empleados como los del Sitez, aunque señaló que también podía verse su situación en la reunión.

El otro grupo pertenecía a empleados del Issstezac y, aunque era menos numeroso, eran los que más alzaban la voz y le gritaban al mandatario ofensas, entre las cuales mencionaban a su esposa, y lo acusaban de saquear al instituto.

Alejandro Tello se acercó y les pidió una propuesta viable para sacar al Issstezac de su situación financiera e incluso propuso un foro en el que pudieran dar su punto de vista, sin embargo, no pudo acordar nada.

Tras intentar dialogar el gobernador decidió continuar su camino mientras le seguían gritando. Cuando estaba retirándose, uno de los inconformes le pidió una fecha para reunirse, a lo que respondió si tenía alguna representación de trabajadores para hablar a nombre de ellos.