Miércoles 23 Septiembre 2020

Casa del Migrante sigue recibiendo a personas sin hogar en pandemia

Atiende también a familiares de enfermos de Covid de otros municipios

El albergue no ha cerrado sus puertas y continúa recibiendo a quienes no tienen un techo, algunos de los cuales son del propio estado que tienen a familiares hospitalizados en la capital y provienen de algún municipio.

A fin de continuar sirviendo se tomaron las medidas higiénicas preventivas ante la pandemia, dijo la madre Elsa Sánchez Basurto, una de las monjas que atienden la Casa del Migrante ubicada en la comunidad de Cieneguillas, Zacatecas.

La disposición de ‘Quédate en casa’ para algunas personas que no disponen de un hogar no aplica, pues las situaciones son diferentes para quienes están de paso en la ciudad de Zacatecas.

Elsa Sánchez indicó que muchas personas no saben que existe la Casa del Migrante; tal fue el caso de Oscar Manuel García Sánchez, proveniente de Honduras, quien se enteró cuando estaba en una iglesia tras pasar la noche en la central camionera y así pudo al día siguiente tener un lugar donde dormir y comer.

Durante su viaje desde del país centroamericano sufrió un accidente en el que perdió el pie en Celaya, Guanajuato, donde también había un albergue en el que recibió apoyo y le dieron una prótesis. Aunque su siguiente destino es Monterrey tiene miedo de continuar por la pandemia.

Esteban Garrea Ramírez es otro de los casos que reflejan cómo alguien puede quedarse sin hogar y requerir un espacio como la Casa del Migrante, lo cual jamás habría considerado, para poder pasar unos días.

Fue deportado de los Estados Unidos tras haber vivido en ese país por 17 años, y llegó a México sin nada por la frontera con Tamaulipas, pero él es de Ciudad Juárez, Chihuahua, y no tenía dinero para llegar.

Un tráiler que iba a Guadalajara le dio un ‘aventón’ a Zacatecas, de donde continuaría su viaje, pero al no poder hacerlo estuvo 3 días vagando por la ciudad hasta que vio un anuncio de la Casa del Migrante y de esta manera se enteró para acudir.

Lamentó la situación de inseguridad que hay en México, lo que genera desconfianza para que den ‘ride’ a desconocidos, que como él pasan por momentos difíciles al cambiar de un momento a otro su vida de forma drástica.

En espera de apoyo de sus familiares de Ciudad Juárez, donde buscará encontrar trabajo y recomenzar su vida, se mantuvo en la Casa del Migrante por varios días, pues no quería tomar otros medios de transporte como el tren por el peligro que representa.