Martes 22 Septiembre 2020

Habrá más sismos en Zacatecas. Aquí te explicamos las causas

Este sábado se registraron 6 movimientos telúricos en Zacatecas, los cuales se suman a los que se han registrado en las últimas semanas y que obedecen a la actividad sísmica en el país, así como a un par de fallas que van de Guadalupe a Calera y en los límites con Vetagrande.

De los 6 sismos, 3 se ubicaron en el municipio de Zacatecas, 2 en Guadalupe y otro cerca de Vetagrande, los cuales tuvieron una intensidad menor a los 2 grados en la escala de Richter.

Aunque los sismos han sido frecuentes en las últimas semanas la mayoría han pasado desapercibidos debido a su baja intensidad; solo uno de 3.3 grados lo sintieron en la capital algunas personas a las 2 de la madrugada del pasado jueves 16 de julio.

El geólogo de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), Luis Ernesto Olvera Rosas, explicó que se deben a una actividad muy intensa de las placas tectónicas desde Chiapas hasta Baja California, lo que se refleja en sismos en la entidad.

Observó que en Zacatecas, en específico en la capital y municipios colindantes, hay ciertas características para que los movimientos sísmicos se reflejen, pues son zonas de debilidad de la corteza.

“Los puntos donde han ocurrido los sismos, vamos a ver que en esa zona es de ruptura, se mueve porque es una zona débil”, apuntó.

Explicó que hay una serie de fallas que atraviesan el bloque de la ciudad de Zacatecas hasta la comunidad de Lampotal, en Vetagrande, además de otra zona de fallas que va desde Guadalupe hasta Calera, que termina debajo del aeropuerto.

Abundó que debido a la actividad volcánica intensa de hace más de 25 millones de años se generó un área de levantamiento de bloques de roca ígnea, los cuales se montaron sobre los sedimentos marinos que previamente estaban.

De lo anterior, agregó, quedaron vetas con minerales en esas zonas de debilidad de la corteza, que es donde ahora se registran los sismos, los cuales indicó que al ser menores de 3 grados no llegan a sentirse.

Recordó que el último que más se sintió por la población tuvo una intensidad de 4.2 grados y ocurrió en 1995.

“Nosotros aquí tenemos una ventaja, que estamos en terreno que tiene un poco más de grosor hacia la profundidad y es más estable a comparación de las zonas costeras, que es menos profundo”, dijo.

Luis OIvera señaló que los movimientos sísmicos continuarán, principalmente por la actividad en la zona sur y costera del Pacífico en el país, que tendrán sus efectos en Zacatecas en periodos que pueden durar varios años.